El presidente del PNV, Iñigo Urkullu, ha hecho hoy un llamamiento a los partidos vascos para tratar de avanzar hacia la consecución de un acuerdo sobre pacificación, desde la convicción de que "hoy sigue siendo un buen momento" para intentar un diagnóstico común sobre cómo "construir el final de la violencia".
En una entrevista en Onda Vasca, Urkullu ha asegurado que no desespera en la búsqueda de un acuerdo entre las formaciones vascas para avanzar hacia la pacificación y la normalización política, si bien ha reconocido que en estos momentos el PNV no está "trabajando sobre compromisos" concretos con otros partidos.
Ha recordado que hace meses hizo un llamamiento a los demás partidos para revisar todos los acuerdos y resoluciones compartidas alcanzadas desde 1988 para prever la situación política ante un posible final de ETA.
Según ha dicho, "cuando llegue el final del terrorismo no será suficiente con que ETA deje de actuar", sino que conllevará "una recomposición de relaciones y una responsabilidad compartida por la cohesión social".
Por ello, el PNV ha considerado que "hoy sigue siendo un buen momento para un diagnóstico compartido entre las formaciones políticas" y ha vuelto a emplazar a los partidos a avanzar hacia ese análisis.
Sobre el sentido del voto del grupo del PNV a los presupuestos de la comunidad autónoma, ha indicado que podría apoyar las cuentas públicas del Gobierno Vasco si se "satisfacen" las enmiendas parciales que han presentado los nacionalistas y ha añadido que si no vota a favor "probablemente" se abstendrá, lo que también posibilitaría que el proyecto saliera adelante con el respaldo del PSE y PP.
Íñigo Urkullu ha afirmado también que los pactos del partido socialista con el PP no van a conseguir "diluir la identidad vasca, como tampoco lograron que se diluyera en 40 años de franquismo".
Ha expuesto que "después de una primera transición democrática en el Estado" el PNV "reivindica una segunda transición política porque es evidente que el modelo del 'café para todos' impuesto por el PSOE y seguido por el PP no da solución a las reivindicaciones del pueblo catalán y vasco".
Tampoco desde el Gobierno vasco "en manos del PSE y sustentado por el PP se va a conseguir diluir esa identidad", ha asegurado. Pero, ha advertido: "corremos un serio riesgo de regresión en el desarrollo del autogobierno y me preocupa más que las señas de identidad".
Ha asegurado que coincide con el análisis realizado por el anterior lehendakari, Juan José Ibarretxe, cuando criticó que la gestión del actual Gobierno vasco esté más basada en una política de "gestos" que en criterios para salir de la crisis, y ha dicho que el del PSE "es un gobierno sin programa" ya que "basa su actividad en contentar al PP y a lo suyos en base a esa política de gestos".