La renovación integral de la centenaria residencia Juan Ellacuría de Sestao ha marcado un antes y un después tanto en su imagen como en la calidad de sus servicios. Ayer, una jornada de puertas abiertas descubrió a vecinos, curiosos y familiares de los ancianos residentes las mejoras aplicadas que, según el alcalde, José Luis Marcos Merino, «la han convertido en la residencia municipal más moderna de Euskadi».
La lista de novedades es amplia. Para empezar, los jardines del centro incorporan tres columnas con cinco paneles solares cada una que permitirán calentar el 30% del agua corriente sanitaria. Además, los usuarios se beneficiarán de un moderno sistema de calefacción con suelo radiante que mantiene una temperatura permanente de 22 grados en todo el edificio.
La atención a los ancianos también se verá mejorada gracias a un novedoso método de control, que registra las peticiones realizadas desde las habitaciones y el tiempo de respuesta por parte de los cuidadores. Se trata de un terminal que «todo el personal llevará consigo para recibir los avisos de los residentes, con los que podrá hablar de forma directa y verificar la urgencia», explicó el nuevo director de la residencia, Gerardo Rodríguez. Y el nuevo equipo de megafonía permitirá que el anciano se comunique desde cualquier punto.
La accesibilidad, otra de las asignaturas pendientes del edificio, aprueba ahora con nota, ya que las 25 habitaciones dobles, las 9 individuales y los cuartos de baño, se han adaptado. Los espacios se han llenado de luz, destacando en su interior dos patios cubiertos por lucernarias que dejan pasar la luz natural. Los otros salones orientados al sur muestran una vista privilegiada de Sestao y Barakaldo.
59 residentes
Los usuarios que ayer descubrieron las mejoras realizadas se mostraron encantados con el cambio. «Hay mucha claridad y es muy cómoda para los que tenemos muchos años encima», destacó Antonia Lozano. «Ahora es una residencia moderna y completa. Eso sí, han mantenido las máquinas de coser antiguas, y eso se agradece, porque a muchas les gusta coser», indicó Emi Ortega, de 82 años.
Los 59 residentes que han permanecido más de un año realojados en un centro de Barakaldo regresarán a Sestao a partir del lunes. En el centro les espera una sala de ordenadores con WIFI, biblioteca, un renovado salón de actos, una consulta de podología y un servicio de peluquería, además de un área de rehabilitación.