«Si no se toman medidas urgentes ahora, será imposible mantener en el futuro el actual nivel de prestaciones sociales». El diputado general de Vizcaya alertó ayer de que las políticas sociales corren serio peligro si no se consigue poner en marcha un fondo propio, gestionado por las instituciones vascas y al margen de los presupuestos ordinarios de las diferentes administraciones. José Luis Bilbao esbozó un horizonte preocupante, en el que los servicios públicos se verán desbordados por «el crecimiento imparable de las necesidades y derechos» de los ciudadanos. Hizo hincapié en el envejecimiento de la población y en el aumento de la pobreza por la crisis. También se refirió al «fraude» que sangra y merma los recursos destinados a combatir la exclusión social. Un análisis que, afirmó, «comparten» sus homólogos en las diputaciones de Álava y Guipúzcoa.
Con todo, Bilbao aseguró que hay luz al final del túnel y que todavía hay lugar para la esperanza. Como solución a este «grave» problema, el diputado pidió un «gran pacto político e institucional». Un acuerdo «sostenible que nos permita seguir siendo solidarios». En el plano de las medidas concretas, lanzó la propuesta de recaudar más dinero de los contribuyentes y trabajadores, ya sea a partir de «un nuevo impuesto, un recargo de los ya existentes o un cambio en las cotizaciones». Aclaró que, por ahora, es sólo una reflexión, «una propuesta abierta». En este sentido mostró su disposición a dialogar «con todos».
Crecimiento del 212%
El máximo responsable de la entidad foral vizcaína hizo pública esta declaración de intenciones en el transcurso de una ponencia en el Fórum Europa de Nueva Economía. El evento tuvo lugar en la capital vizcaína. Asistió la plana mayor del PNV, con Iñigo Urkullu y Andoni Ortuzar a la cabeza. También estuvo Josu Jon Imaz y cargos públicos del PP y del PSE, así como empresarios y personalidades del mundo de la cultura, el deporte y la universidad.
José Luis Bilbao inició su discurso con afiladas críticas contra el Gobierno de Patxi López. Después pasó a desgranar las principales inversiones de la institución que preside para 2010 y destacó que el 48% de las cuentas forales irán destinadas al área de Acción Social. «Los recursos en este departamento han crecido un 212% desde 2003», se congratuló, aunque subrayó después que los tributos sólo «han aumentado un 39%».
El diputado general aseguró que no está dispuesto a «recortar» o «reducir» las prestaciones sociales de las que gozan los vizcaínos en la actualidad. «Hemos avanzado una enormidad en estos seis últimos años», valoró. El problema, apuntó, es que el reconocimiento de derechos ciudadanos ha tenido un reflejo legislativo, pero no ha ido acompañado del diseño de un plan concreto de financiación y viabilidad. «Aquello tan sencillo -advirtió Bilbao- de cuánto cuesta y quién lo paga no fue tenido en cuenta. Alguien pensaba que los recursos públicos son ilimitados o quizá ni siquiera eso. Se trataba de aprobar medida tras medida como si fuera una partida al mus: envido, envido más, diez más, órdago».
El máximo responsable foral se refirió, en concreto, a la Ley vasca de Servicios Sociales, «que no explica como se van a sufragar las prestaciones», y a la Ley de la Dependencia. «Tiene la misma carencia, con el agravante de que se aprobó (impulsada por el PSOE) con una clara intencionalidad electoral y que aplicó el gran principio de la teoría económica de que yo invito y tú pagas».
Para paliar el anunciado déficit, Bilbao pidió también huir de «iniciativas populistas y falsas demagogias». Además hizo hincapié en la necesidad de perseguir el fraude, porque «lo malo y diabólico» de un aprovechamiento ilegal de los recursos es que va «en detrimento de las personas que efectivamente necesitan un apoyo público para seguir viviendo con unos mínimos de dignidad».