La actividad del Puerto de Bilbao se vio seriamente perjudicada ayer por el conflicto que se ha suscitado en el seno del colectivo de estibadores, que se ha fracturado en dos en plena negociación del convenio. Así, mientras que la plantilla ligada a la Coordinadora Estatal de Estibadores Portuarios decidió mantener la actividad habitual, los afiliados a UGT, LAB y ELA optaron por protagonizar un paro. Fuentes de la entidad portuaria señalaron a EL CORREO que la conflictividad redujo la actividad de los muelles en un 50%.
El conflicto de los estibadores ha tomado el relevo al paro que han protagonizado días atrás los transportistas autónomos, que provocaron la paralización del movimiento de contenedores durante algo más de una semana. Este conflicto, justificado de forma 'oficial' por la organización de autónomos Sintrabi como una medida para evitar el intento de los consignatarios de rebajar sus tarifas, respondía, al parecer, a una vieja polémica: el deseo de alguna terminal de contenedores de dar entrada en el mercado a transportistas 'ajenos' al cártel que controla este tipo de transporte. Fuentes del sector indican que la presión de los transportistas sobre las empresas ha evitado, una vez más, que accedan al Puerto de Bilbao camioneros que no forman parte de ese grupo.
Negociación
En el caso de los estibadores, el conflicto, señalan los mismos medios, es más complejo. La coordinadora -sindicato mayoritario y que controla cinco de los nueve puestos en el comité que representa a los trabajadores del sector-, había alcanzado un principio de acuerdo con las empresas de cara a la actualización del convenio. El aspecto más conflictivo de ese acuerdo, que ha desatado una respuesta airada de UGT, LAB y ELA, se centra en la posibilidad de congelar e incluso recortar la remuneración del colectivo si no se alcanzan determinados niveles de actividad en el puerto. Las empresas han argumentado que como consecuencia de la crisis económica y el descenso de actividad, han incurrido en pérdidas considerables que les obligan a ajustar gastos para evitar el recorte de plantillas.
Al parecer, la Coordinadora Estatal ha aceptado esta posibilidad de recorte a cambio de que las empresas de estiba consideren la posibilidad de aumentar sus actividades. En concreto, se trataría de desviar parte del trabajo que hacen en estos momentos los transportistas autónomos -el movimiento de mercancías desde el buque hasta las zonas de almacenamiento-, para adjudicárselo a los estibadores. Sin embargo, UGT, LAB y ELA estiman que el acuerdo no es satisfactorio y rechazan cualquier recorte de ingresos para los estibadores.
Mientras tanto, numerosas industrias ubicadas en el área de influencia del Puerto de Bilbao han mostrado ya su malestar por la «acumulación de conflictos» durante las dos últimas semanas en los muelles vizcaínos, ya que esta situación perjudica de una forma considerable su actividad. Así, han indicado que tienen problemas en la entrega de mercancías a sus clientes y también en el abastecimiento de materias primas.