El consejero vasco de Interior, Rodolfo Ares, intuye que ETA está «al final de su camino», a pesar de que todavía puede «hacer daño». En una entrevista en Punto Radio con la directora de la cadena, Almudena Cacho, el responsable de informativos, Javier San Martín, y el periodista de EL CORREO Manu Rueda, Ares sostuvo ayer que la declaración de Alsasua de la izquierda abertzale radical es un intento para «sortear la legalidad» y estar en las instituciones.
-El presidente de Eudel, Jokin Bildarratz, ha criticado la reunión que usted mantuvo exclusivamente con los alcaldes socialistas para la deslegitimación de la violencia.
-Tengo con él una línea abierta permanente de trabajo para toda la política de tolerancia cero contra el enaltecimiento del terrorismo en las calles y evitar espacios de impunidad.
-El portavoz de Alternatiba, Oskar Matute, le acusa de actuar como «lehendakari de facto».
-Es una actitud de la oposición para combatir al lehendakari y al Departamento de Interior con descalificaciones que no se sostienen. El lehendakari lleva una semana enfermo y todo el mundo aprovecha para resaltar que no está presente en la actualidad política. Lo que le preocupa a Matute y a otros líderes políticos es que tengamos un Gobierno que se ocupa de la Euskadi real, que tiene un liderazgo sólido que lo ejerce el lehendakari, Patxi López.
-La retirada de la 'E' gótica de los uniformes de la Ertzaintza, ¿reproduce el debate identitario estéril del que ustedes acusaban al PNV cuando estaban en la oposición?
-En todos los uniformes y vehículos de la Ertzaintza aparecerá la ikurriña oficial y homologada. Es una polémica alimentada interesadamente por algunos que querían defender un logotipo que está muy identificado con el PNV, pero que en nada representaba al conjunto de la sociedad vasca.
-¿Cree que la declaración de Alsasua de la izquierda abertzale puede desembocar en una retirada o desestimiento de ETA?
-No parece. En ningún caso plantean pedirle a ETA que deje definitivamente la actividad terrorista o independizarse de ETA para hacer solo política, respetando los derechos humanos, las reglas de juego y la legalidad. Las reflexiones se plantearon en otras muchas ocasiones en el pasado para intentar, una vez más, sortear la legalidad y estar en las instituciones con el fin de amparar y justificar la violencia terrorista.
-¿Qué diferencia el homenaje a las víctimas que se celebrará el próximo domingo en Vitoria de los realizados en años precedentes?
-Todas las asociaciones de víctimas y todos los damnificados estarán presentes en este acto. Queremos trasladarles el respaldo del conjunto de la sociedad vasca y, especialmente, del Gobierno vasco, y hacer un reconocimiento a todas las víctimas del terrorismo, las de ETA, el GAL y otros grupos que ya han desaparecido.
-¿En qué situación está ETA?
-Tiene capacidad para hacernos daño y cometer un acto terrorista en cualquier momento. No obstante, ETA está más débil que nunca, y cada vez sus miembros y la dirección de la banda son detenidos antes y puestos a disposición de la Justicia. Tienen menos respaldo internacional, menos apoyo social y hay mucha gente en el seno de la organización, de los que siguen prestándole apoyo, que quieren que deje definitivamente la actividad terrorista.
-¿Es usted moderadamente optimista en cuanto a la desaparición de ETA?
-No pondré fechas, pero creo que estamos recorriendo el final del camino de este drama terrible.
-¿Qué ha ocurrido en la gestión de la liberación del 'Alakrana' para que el Gobierno del PSOE en España y Euskadi estén en la picota informativa de la oposición?
-Lo más importante es que los tripulantes están en sus domicilios. A nivel de Euskadi, pediría a la ciudadanía que compare los comportamientos de unos y de otros. Cuando se produjo el secuestro del 'Playa de Bakio', el PSE estaba en la oposición, y estuvo todo el rato al lado del Gobierno. El PNV ha mantenido una actitud de aprovechamiento del sufrimiento de los familiares para hacer oposición.