Las calles de Zabalgana se llenarán de niños y jóvenes corriendo con sus pesadas mochilas a primera hora de la mañana dentro de poco tiempo. Si se cumplen las previsiones del departamento vasco de Educación, el barrio contará en el plazo aproximado de un lustro con un total de siete centros para cubrir la educación de los alumnos de todas las edades, desde los 0 hasta los 18 años, explicó la asociación vecinal Pasabidea a EL CORREO tras mantener una reunión con la delegadación alavesa del área.
Los más pequeños pueden aprender ya a jugar, colorear o tararear sus primeras canciones a escasos metros de casa. Sus padres cuentan hoy con una oferta de cinco guarderías -una dependiente del Ayuntamiento vitoriano, dos privadas y una haurreskola- en la zona, pero cuando los niños crecen, se ven obligados a mandar a sus hijos fuera de Zabalgana. Este problema se solucionará en apenas dos meses: la primera escuela del barrio, ubicada en la Avenida de las Naciones Unidas, abrirá sus puertas «el 8 de enero», indicó Pablo Bocca, presidente de la asociación. «El 7 es festivo para los alumnos -estudian en el centro provisional de Pío Baroja-, pero los profesores ya entrarán ese día», matizó.
200 estudiantes
El moderno colegio, que ha costado cerca de 8 millones de euros, acogerá a unos 200 estudiantes, repartidos en Educación Infantil -de dos a cinco años- y primero de Primaria, para los que hayan cumplido seis. Todos ellos estrenarán aulas luminosas, parking con espacio para autobuses y hasta pista polideportiva. Los operarios levantarán «un centro similar» en Mariturri. «El Ayuntamiento ha cedido a Educación una parcela de unos 15.000 metros cuadrados. Las obras se supone que comenzarán el próximo curso y estarán finalizadas en unos cuatro años», comenta Bocca. Eso sí, «si se alargan no nos vamos a poner en plan reivindicativo porque entendemos que estos proyectos dependen de muchas cosas».
Por las mismas fechas empezarán a colocar las piedras del primer instituto o centro de Educación Secundaria de Zabalgana, con tamaño y plazos parecidos. «La intención es que esté terminado para cuando los estudiantes de Primaria salgan de la escuela. Así podrían seguir sus estudios en el barrio», confía.