En los 47 días que permanecieron secuestrados a bordo del atunero 'Alakrana' a buen seguro soñaron con la normalidad de pasar un domingo sin salir de casa, descansando junto a la familia. Es lo que han hecho los pescadores vascos apresados en el Índico durante sus primeras horas en Euskadi. No obstante, refugiarse en la tranquilidad del hogar no es sólo una cuestión de devoción, sino también una obligación impuesta por los médicos que les han atendido tras la liberación del atunero. Y una medida de prudencia ante la declaración que realizarán mañana ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz.
Algunos han visto resentida su salud física y casi todos tendrán que superar trances psicológicos. Los vecinos de los ocho pescadores vascos, que respiran tranquilos después de un mes y medio de incertidumbre, tendrán que contener el impulso de darles un recibimiento. De momento, nada de actos multitudinarios.
La tranquilidad es la consigna hasta declarar sobre las circunstancias en las que se desarrolló el secuestro para que el magistrado Pedraz pueda decidir sobre la causa abierta contra los dos piratas que fueron capturados por la Armada en aguas de Somalia, 'Abdu Willy' y Raageggesey, quienes permanecen encarcelados en España.
Los marineros vascos están citados a las 10.30 en los juzgados de Gernika. Hasta allí se desplazarán Pedraz y el fiscal del caso, Jesús Alonso. Se prevé que las declaraciones sean extensas, ya que además de relatar sus padecimientos, los pescadores deberán realizar reconocimientos fotográficos para identificar a los dos bandidos detenidos.
Acusación particular
El juez de la Audiencia Nacional tiene previsto tomar testimonio el miércoles a los ocho marineros gallegos del 'Alakrana'; y con posterioridad interrogará al armador, Kepa Etxebarria. Al máximo responsable de la empresa Etxebastar Fleet y a los 16 pescadores se les ofrecerá la posibilidad de personarse como acusación particular en el juicio contra 'Abdu Willy' y Raageggesey. El ministerio público les acusa de 36 detenciones ilegales -una por cada tripulante del atunero- y de un delito de robo con violencia con uso de armas.
Entre tanto, la presidenta del Parlamento vasco, Arantza Quiroga, responsabilizó al presidente Rodríguez Zapatero de «la descordinación y despropósitos» que, a su modo de ver, se han producido en la gestión de la crisis del pesquero. Ante una avalancha de peticiones de explicaciones por parte de la oposición, el portavoz de Defensa del PSOE en el Congreso, Jesús Cuadrado, replicó que la solución contra la piratería en el Índico no es militarizar los atuneros, sino «actuar en tierra». Por su parte, el diputado del PNV Josu Erkoreka pronosticó que los Gobiernos vasco y central «arremeterán» contra los partidos, armadores, alcaldes «y hasta familiares» que les critiquen.