Un portavoz del Departamento de Estado de EE UU manifestó ayer sus dudas acerca del último documento presentado por la izquierda radical, en el que Batasuna apela a los denominados 'principios Mitchell' -que dieron lugar a los acuerdos de paz en el Ulster- como fórmula para solucionar el «conflicto vasco». La Administración Obama recuerda que el caso de Irlanda «no es comparable» al del País Vasco.
«Las dos situaciones (Irlanda del Norte y Euskadi) son únicas, y no se puede hacer ninguna comparación entre las dos», indicó el departamento que dirige Hillary Clinton. Fuentes de este órgano norteamericano realizaron, además, un breve análisis de la situación del País Vasco y subrayaron cómo «los servicios de seguridad españoles, en estrecha colaboración con los franceses, han conseguido minar de manera considerable la cúpula de la banda y su capacidad operativa. Sin embargo, el grupo terrorista realiza esporádicamente atentados con bomba y asesinatos selectivos».
La Administración norteamericana trata así de salir al paso de la 'declaración de Alsasua', realizada el pasado 14 de noviembre por representantes de la izquierda abertzale. En ella, el colectivo reivindica la propuesta de Anoeta y sostiene que todo el proceso «debe regirse por los principios del senador Mitchell». George Mitchell, de origen irlandés, es en la actualidad el enviado especial para Oriente Próximo del Ejecutivo de Obama. De 76 años, fue senador por el Partido Demócrata y, desde 1995, desempeñó funciones como enviado especial para Irlanda del Norte a petición del entonces presidente Bill Clinton. Su participación en este conflicto fue clave para que las conversaciones terminasen en los acuerdos de Viernes Santo de 1998.
«Más de 800 muertes»
El Gobierno de Estados Unidos cree que aquella situación no es comparable a la del País Vasco y recuerda cómo «el Gobierno de España lleva luchando contra ETA durante más de 40 años. Al grupo terrorista se le atribuyen más de 800 muertes». Los Ejecutivos españoles, sostiene, «de distintas ideologías políticas han tratado de negociar con ETA en el pasado y el grupo terroristas ha realizado varias declaraciones de alto el fuego que finalmente se rompieron».
En ese sentido, recuerda que «el alto el fuego más reciente terminó después de que la banda hiciese explotar una bomba en el aeropuerto de Barajas en Madrid, que mató a dos personas». «ETA y el Gobierno español han estado de facto en un estado de guerra desde entonces».