El rescate pagado a los secuestradores del 'Alakrana' fue entregado por medio de un avión P3-Orión de patrulla marítima del Ejército español, que lo arrojó a tierra a un punto de la costa somalí convenido con los piratas la mañana de la liberación, el pasado martes, según han revelado a EL CORREO fuentes militares. El aparato, con base en Yibuti, lanzó el dinero en dos momentos: un paquete a las 8.05 horas y otro en torno al mediodía. Para ello descendió hasta 700 pies, unos 250 metros, confirmaron las mismas fuentes. Las Fuerzas Armadas participaron así activamente en el abono de la suma acordada con los captores, que no se efectuó a través de una simple avioneta, como han apuntado algunas informaciones. El P3-Orión es el mismo avión que descubrió el 3 de octubre la marcha de un bote del 'Alakrana' con dos piratas a bordo, que luego fueron capturados y enviados a España.
El Gobierno ha eludido estos días la cuestión del rescate, empezando por José Luis Rodríguez Zapatero, que al anunciar la liberación del atunero simplemente explicó que el Ejecutivo «ha hecho lo que tenía que hacer, trabajando dentro de la legalidad y cooperando con el armador». Al día siguiente, la ministra de Defensa, Carme Chacón, apuntó que la Administración había puesto en marcha «todos los esfuerzos en todos los ámbitos», pero «siempre y únicamente, legales».
El más explícito ha sido el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, al asegurar que España «como país», no lo ha pagado. «Yo sólo puedo sostener que España como país no lo ha hecho. Y es lo que puedo, sin duda, afirmar y me consta», fueron sus palabras. Luego añadió: «Que se hayan encontrado soluciones en el ámbito internacional para una situación compleja, difícil, creo que eso lo comprendemos todos, y también lo pueden comprender quienes tienen que interpretar la ley y el Derecho en cada momento». Sólo la portavoz del Gobierno vasco, Idoia Mendia, ha ido un poco más lejos al declarar que ha sido el armador quien «finalmente negoció y pagó».
Los periodistas intentaron ayer pillar al secretario general del Mar, Juan Carlos Martín Fragueiro, presente en el muelle de Seychelles para recibir al 'Alakrana', al preguntarle si sabía cuánto se había pagado por el rescate. Respuesta: «Desconozco la cantidad y sólo sé que el Gobierno de España ha apoyado al armador». Es decir, admitió el pago, pero limitó la responsabilidad del Ejecutivo a una ayuda externa.
En todas estas consideraciones parece decisivo un matiz: si al hablar de pagar se entiende la procedencia y propiedad del dinero o la acción de entregarlo. Según las fuentes consultadas, el Ejército español fue el que pagó, en la segunda acepción. No parece un acto baladí. La Fiscalía de la Audiencia Nacional entiende que el «acto concreto de entrega» tiene cabida en un «delito clásico» de cooperación con banda armada previsto en al artículo 576.2 del Código Penal. El juez Santiago Pedraz ya ha comenzado a investigar la trama que medió en el rescate. En cuanto al origen del dinero hay varias posibilidades, aunque la más frecuente es que corra a cargo -al menos, en gran parte- de la compañía de seguros del armador o de él mismo.
El momento más delicado
El pago del rescate del 'Playa de Bakio', en abril de 2008, habría sido similar, según informaciones no desmentidas que apuntan que el Gobierno prestó ayuda logística a la compañía propietaria del buque, ya que la entrega del dinero es el momento más delicado de todo el secuestro. Un armador no puede hacerlo por sus propios medios. En aquella ocasión la operación habría sido obra de agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Las fuentes militares consultadas afirman que entonces se recurrió a un sistema distinto: el transporte del dinero por medio de una lancha, con los agentes que iban a bordo de la fragata 'Méndez Núñez', la que entonces se desplazó al lugar a vigilar el atunero secuestrado.
En el caso del 'Alakrana', una vez recibido el dinero, los piratas debían comenzar a abandonar el barco y empezaron a hacerlo en grupos de seis u ocho. Primero salieron los jefes y después, en orden descendente, el resto de la banda. Los últimos que quedaron a bordo fueron los sicarios menos importantes, pues ése es el momento de mayor riesgo para los piratas y cuando puede producirse un ataque. De hecho, en el caso del 'Sirius Star', en 2008, la última lancha huyó tan aprisa que volcó y sus seis ocupantes se ahogaron, ya que no sabían nadar. La gente se abalanzó sobre los cuerpos en la playa para arrebatarles el dinero. Cada uno llevaba encima unos 150.000 dólares.
En efecto, tras la liberación del 'Alakrana' hubo un ataque, según el relato oficial del Ministerio de Defensa, que no entra en detalles sobre la fase previa a la liberación. Una vez recibido el aviso del patrón del barco, que comunicó la salida de la última lancha pirata, dos helicópteros de la fragata 'Canarias' se elevaron en dos minutos. Uno se dirigió de inmediato a proteger el atunero, pues otra banda pirata se disponía a apoderarse del buque.
El segundo atacó a la última lancha, aunque sus ocupantes lograron llegar a la playa y mezclarse entre la gente. No obstante, sobre este punto han surgido las discrepancias de algunos miembros de la tripulación, como el capitán, Iker Galbarriatu, y el patrón, Ricardo Blach. Ellos sostienen que no oyeron ningún disparo, aunque Defensa ha explicado que quizás se debió a que tenían el otro helicóptero encima y con el ruido no pudieron escucharlos.
Sin embargo, sobre las informaciones que relacionaban la entrega del dinero con una presunta avioneta, el ministerio ha guardado silencio. A pesar de varias consultas al respecto no ha querido confirmarlo ni desmentirlo, y tampoco si el pago del rescate tuvo lugar arrojándolo desde el aire.