Los tripulantes del atunero vasco 'Alakrana', a su llegada a las islas Seychelles. / Agencias
La ministra española del Medioambiente, Rural y Marino, Elena Espinosa, no irá a recibir a los tripulantes del pesquero
'Alakrana', cuando lleguen a Madrid, por respeto a los deseos de las familias. "Las familias me han pedido privacidad cuando he hablado con ellas, me lo pidieron personalmente en mitad del proceso del secuestro del buque y, como consecuencia, no estaré recibiéndoles, por expreso deseo de ellas", ha dicho Espinosa, a la salida del consejo de ministros de Agricultura de la UE.
Espinosa ha respondido así a preguntas sobre el regreso de los 16 marineros españoles que forman parte de la tripulación del atunero 'Alakrana', que aterrizarán mañana a las 9.00 horas a la base aérea de Torrejón (Madrid) en un avión de la Fuerza Aérea Española, procedentes de las Islas Seychelles. A continuación se desplazarán a sus lugares de origen, ocho de ellos a Galicia y otros ocho al País Vasco.
Los marineros y los familiares desplazados, sólo gallegos, han pasado nueve horas en la capital de Seychelles, desde que atracó el barco a primera hora de hoy hasta la salida del avión militar, prevista para esta noche. Los familiares han renunciado al hotel que tenían reservado y se han quedado alojados en el propio atunero hasta la partida del vuelo. A bordo también viajan un médico y un psicólogo militares para atender a los marineros.
"Total intimidad"
Este avión es el mismo que ha trasladado a Seychelles a los familiares y a la delegación española, encabezada por el embajador en Etiopía, Antonio Sánchez Benedito, el secretario general de Política de Defensa, Luis Cuesta, y el secretario general del Mar, Juan Carlos Martín, según han explicado fuentes gubernamentales. Estas fuentes han adelantado también que esta llegada tendrá lugar en total intimidad, respondiendo así a la petición que las familias de los tripulantes vascos del pesquero hicieron llegar al Ararteko -Defensor del Pueblo vasco-, Iñigo Lamarca.
Sin embargo, esto último ha sido corregido por Argi Galbarriatu, hermana del capitán del atunero, Iker Galbarriatu. La joven ha negado que los familiares de los marineros vascos secuestrados hayan remitido ninguna carta, ni al Ararteko, ni al Gobierno central, en la que hubieran exigido que no se tomara ninguna imagen del vuelo que traerá a los secuestrados, como tampoco de su llegada a Torrejón de Ardoz y el consiguiente encuentro con ellos. Según su discurso, eso es "totalmente falso".
"No sabemos de dónde han sacado eso, pero con estas cosas no se puede jugar. Lo único que hemos buscado nosotros hasta ahora ha sido que los arrantzales volvieran a casa", ha agregado. Además, Galbarriatu ha pedido que se les deje tranquilos una vez que dichos marineros están a punto de llegar a casa y ha precisado que la decisión de acudir o no a recibirles a las Islas Seychelles ha sido tomada por "cada persona en concreto y es totalmente respetable". "Si vamos o no vamos no es porque les queremos más o menos o porque queramos ir o no con el Gobierno", ha concluido.
En autobús a Madrid
De hecho, cerca de una veintena de familiares de los tripulantes vascos han partido sobre las cinco de la tarde del País Vasco en autobús en dirección a Madrid para recibir a los arrantzales. María Angeles Jiménez, mujer del engrasador del barco secuestrado, Gaizka Iturbe, ha manifestado que todavía no saben a qué hora llegará el avión con sus familiares a Madrid. Sin embargo Jiménez ha dicho en nombre de todos que los familiares están muy alegres por el próximo reencuentro.
La intención de los familiares es estar a las ocho de la mañana en la base aérea de Torrejón, a donde llegará el avión militar que traslada a los marineros. Posteriormente, regresarán todos juntos en avión al País Vasco, aunque no se sabe con exactitud cuando se producirá la vuelta a casa. Asimismo, Jiménez ha destacado que su marido ha tenido que acudir a un médico en las Islas Seychelles porque lleva más de 20 días con un cólico nefrítico, por lo que probablemente, a su llegada a España, tendrá que ser atendido por personal sanitario.
47 días de infierno
El atunero vasco liberado el pasado martes tras
47 días secuestrado por piratas somalíes, ha llegado hoy a las islas Seychelles con sus 36 tripulantes sanos y salvos, 16 de ellos españoles. El 'Alakrana' ha llegado a Puerto Victoria, capital del país, hacía las 07.30 hora local (04.30 hora española), donde ha arribado escoltado por la fragatas de combate Méndez Núñez y Canarias.
Poco después de las 9.30 hora local el pesquero atracó en el muelle entre sonidos de sirena de otros barcos que allí se encontraban. En tierra esperaban con impaciencia y ansiedad una docena de familiares de los tripulantes gallegos, así como autoridades de Seychelles y españolas (el embajador en Etiopía, Antonio Sánchez-Benedito; el secretario general de Política de Defensa, Luis Cuesta; y el secretario general del Mar, Juan Carlos Martín).
Algunas lágrimas
Nada más descender del barco, se ha vivido el momento más intenso y emotivo al fundirse entre abrazos y algunas lágrimas los marineros y sus familiares gallegos. Como estaba previsto, a la llegada del barco no han acudido los familiares de los 8 pescadores vascos, que rechazaron viajar en el avión de las Fuerzas Aéreas Españolas, fletado por el Ministerio de Defensa para esta ocasión.
Tres de los pescadores del atunero vasco -dos gallegos y un vasco- han precisado atención por parte de un médico del Instituto Social de la Marina a su llegada a las islas Seychelles, según han informado fuentes del Ministerio de Trabajo. Estos tres marineros eran los que se encontraban peor de salud tras tantos días de cautiverio, por lo que se sometieron a una serie de chequeos que han determinado que no hay ningún impedimento para que puedan viajar esta tarde a España, lo cual, en cualquier caso, no significa que no tengan que hacerse más pruebas una vez lleguen a sus domicilios.
Los familiares desplazados a Seychelles han renunciado al hotel que tenían reservado y se han quedado alojados en el propio atunero vasco. Así, han preferido permanecer junto a los marineros en los camarotes del buque. Los marineros y sus familias se encuentran a la espera de regresar a España en un avión de las Fuerzas Aéreas Españolas, que tiene previsto despegar en las próximas horas para llegar mañana a casa.