«La celebración del reencuentro con aquello que creíamos perdido para siempre, o habíamos olvidado». Nacho Vigalondo escribe el prólogo de la segunda entrega de 'Papel y plástico' y define perfectamente la razón de ser del libro: la recopilación de objetos fetiche que marcaron a toda una generación, que todavía suspira por una infancia y adolescencia imposibles de recuperar. Sólo nos queda alimentar la nostalgia gracias al bilbaíno Oscar Lombada.
El segundo volumen de esta curiosa referencia de la Colección Pop de la editorial Astiberri, ideal para lectores aquejados del síndrome de Peter Pan, completa la recopilación de estampas ochenteras que hicieron saltar más de una lágrima. Tebeos, cromos, juguetes, revistas, posters, merchandising... Lombada, aficionado irredento al cómic y la cultura popular, ha reunido de nuevo material impagable. Vuelve a emplear la técnica del collage para incluir agudos comentarios sobre los objetos expuestos.
«Estoy fascinado por la infancia y la juventud», cuenta el autor. «En mi caso, esa época coincide con los años 80. Fueron una cima en el ciclo creativo, hubo una explosión de talento emergiendo por todas partes: cine, música, arte, cómic, literatura. En épocas más estériles, es fácil retroceder en busca de ideas». Vigalondo apunta en la introducción que lo más jóvenes ya no tendrán la oportunidad de reencontrarse, porque la perdida se vuelve imposible. «La sintonía de Pocoyó nunca desaparecerá de YouTube; los tebeos están escaneados; los juguetes, catalogados de forma infalible; los videojuegos se pueden descargar una y otra vez. Poco pueden hacer las Madres Ordenadas de hoy contra la magia inmaterial de los discos duros y la Red de redes».
Gomas Milán Nata
Las nuevas generaciones no necesitarán un 'Papel y plástico' para incentivar sus recuerdos. La propuesta de Lombada emocionará especialmente a los treintañeros. «La nostalgia es agridulce, porque hablamos de recuerdos agradables, pero nunca volveremos a tener la mirada de un niño de seis años», explica este licenciado en Bellas Artes. «Es como el olor de las gomas de borrar Milán Nata, que por una centésima de segundo te llevan a una tarde de tu infancia. Cada generación tiene sus recuerdos y es un error pensar que los tuyos son los únicos imborrables. Unos sueñan con John Wayne saliendo por la puerta a contraluz; otros con Rutger Hauer sosteniendo una paloma. Nosotros fuimos la primera generación de juguetes de plástico, y los juguetes de plástico fueron mucho más asequibles que los de madera, hojalata o porcelana, fue la primera vez que los juguetes se democratizaron. Literalmente nos inundaron con material y no tuvimos nada que objetar».
En la segunda parte de 'Papel y plástico', cuya tercera y última entrega ya prepara su responsable, podemos encontrar muchos tesoros perdidos: Airgam Boys, Barriguitas, los Payasos de la Tele, los rotuladores Carioca, los chicles Dunkin, las muñecas Repollo, Torrebruno, Big Jim, las revistas 'TP', los anillos de Matutano, el Donkey Kong, Naranjito, los Madelman, la revista 'Pif', Enrique y Ana, 'Fama', 'El Coche Fantástico', 'Tele Pop'... Y como tiene que ser, de nuevo un Click de Famobil preside la portada del libro.