La intensa actividad que mantienen los piratas somalíes en el Índico se ha cobrado una víctima mortal. Los secuestradores de un buque cisterna con pabellón de las Islas Vírgenes y tripulación norcoreana informaron ayer de la muerte del capitán del navío a consecuencia de los disparos de bala efectuados por los piratas en la maniobra de abordaje. La embarcación, el 'Theresa VIII', gestionada por una empresa de Singapur, transporta productos químicos.
«El capitán murió anoche por las heridas de bala que sufrió durante el secuestro», explicó uno de los captores. El barco, con una tripulación de 28 marineros norcoreanos, fue capturado el pasado lunes a unas 180 millas náuticas al noroeste de las Islas Seychelles. El 'Theresa VIII' se dirigía a Mombasa (Kenia), pero tras ser apresado fue obligado a cambiar de rumbo y dirigirse hacia las costas de Somalia, donde está varado a la espera del rescate. El pirata que se puso en contacto con la agencia de noticias Reuters señaló que el lugar de destino de la embarcación secuestrada era Haradhere, el mismo punto donde estuvo retenido el pesquero vasco 'Alakrana'.
Desde esa localidad, un portavoz pirata, que se identificó como Jama Adam, el «jefe negociador», confirmó la muerte del capitán y le culpó por el fatal desenlace. «Se negó a obedecer la orden de detener el buque», dijo. Y juró que «cualquier otro capitán que no obedezca nuestras órdenes morirá».
Las peligrosas aguas del Índico, donde en la actualidad permanecen secuestrados una docena de embarcaciones -dos de ellas desde la pasada primavera- han sido escenario de más situaciones violentas en las últimas horas.
Evitan un nuevo abordaje
Otro buque mercante, el 'Maersk Alabama', un barco americano de la naviera danesa Maersk, evitó ayer que los piratas pudieran secuestrarlo gracias a la acción de los guardias armados que lleva a bordo, informaron ayer desde la 'operación Atalanta'. El 'Alabama', de 155 metros de eslora, fue atacado cuando navegaba a unas 350 millas de la costa somalí, fuera por tanto de las aguas jurisdiccionales.
Los piratas atacaron el buque con armas automáticas, pero fueron repelidos por los disparos de un grupo de guardias privados a bordo del carguero. En el intercambio de fuego no hubo víctimas. El 'Alabama' ya había sido secuestrado por piratas hace apenas siete meses. El caso tuvo un amplio eco mediático porque, al navegar bajo bandera estadounidense, las autoridades de EE UU se implicaron en la liberación.
Una operación militar de la Marina americana permitió rescatar al capitán mientras era conducido a tierra tras ofrecerse como rehén a cambio de la liberación del navío y del resto de la tripulación. En aquella operación murieron tres piratas y cuatro fueron detenidos. En junio murió también un tripulante ucraniano del buque holandés 'MV Marathon' por los disparos de los captores.