Representantes de la izquierda abertzale afín a Batasuna abogaron ayer por abrir «sin reservas» un proceso «político pacífico y democrático» entre el Gobierno español y ETA en un contexto de ausencia «total» de violencia. Más de un centenar de personas, entre ellas, antiguos cargos de la formación ilegalizada y ex presos, se reunieron en Alsasua para presentar un documento basado en los principios elaborados por el senador estadounidense George Mitchell, que sirvieron para encauzar el proceso de paz en Irlanda del Norte.
La izquierda abertzale realizó ayer un despliegue propagandístico. Casi al mismo tiempo que los simpatizantes de la izquierda radical se concentraban en la localidad navarra, la abogada Jone Goirizelaia hacía pública la misma propuesta en Venecia, donde participó en una conferencia sobre procesos de paz. En este foro se pudo ver un vídeo de Arnaldo Otegi grabado antes de su entrada en prisión a mediados de octubre.
El documento, titulado 'Un primer paso para el proceso democrático, principios y voluntad de la izquierda abertzale', consta de siete puntos y está basado en la doctrina Mitchell. Se trata de seis exigencias mínimas establecidas por los gobiernos de Gran Bretaña e Irlanda que tenían que aceptar las formaciones del Ulster.
Los partidos estaban obligados a comprometerse en el uso de medios democráticos, al desarme de las organizaciones paramilitares de forma verificable, a renunciar al uso de la fuerza o a que otros la usaran para influir en las negociaciones, a respetar los acuerdos alcanzados y a instar a los grupos terroristas a poner fin a los asesinatos y la violencia aplicando los medios para evitarla.
En este sentido, el documento presentado ayer por la izquierda abertzale, en el que no se condena a ETA, sostiene que el proceso de paz debe desarrollarse en «ausencia total de violencia y sin injerencias, mediante la utilización de vías y medios exclusivamente políticos y democráticos».
«A ninguna parte»
Asimismo, resalta que el actual ordenamiento jurídico-político «se ha confirmado como un escenario que perpetúa el conflicto político y armado». El informe añade que «se ha prolongado mucho más allá de lo que nadie debiera desear la situación de violencia y enfrentamiento armado». Al acto de Alsasua acudieron, entre otros, Rufi Etxeberria, Txelui Moreno, Mariné Pueyo, Iñigo Iruin, Santi Quiroga, Jaime Iribarren y Tasio Erkizia.
La respuesta del Gobierno no se hizo esperar. Alfredo Pérez Rubalcaba lo consideró «más de lo mismo» y añadió que la «única solución para terminar con el conflicto de ETA es que depongan las armas». «Este es un camino que no va a llegar a ninguna parte», agregó. Por su parte, Iñigo Urkullu dijo que el PNV seguirá su camino pese «a los cantos de sirena» de Batasuna.