La actividad del puerto de Bilbao registró el pasado mes de octubre los primeros síntomas de recuperación desde que enfiló la profunda crisis que atraviesa en esta época de recesión económica. Esa mejora se tradujo en un aumento del tráfico de determinadas mercancías como las chatarras o la soja, que le permitió reducir al 17,5% la caída del último año frente al 18,6% de septiembre. En esos diez meses pasaron por sus instalaciones un total de 26,4 millones de toneladas.
Los datos facilitados ayer por la autoridad portuaria desvelan un crecimiento de los graneles sólidos en un 12%, cosa que ocurre por primera vez desde enero. En concreto, las chatarras aumentaron el 67%, y las habas y las harinas de soja, el 84%.
Otros productos se sumaron a estos indicios de brotes verdes en laactividad del puerto, como los refinados de petróleo, que aumentaron un 9%, y el papel y la pasta, que lo hicieron en un 14%.
Si se parte de la base de que la actividad portuaria es uno de los termómetros que mejor reflejan la actividad económica de su área geográfica de influencia, cabe concluir que la situación se deteriora a menor ritmo y que en algunos casos comienza a mejorar.
El mejor mes
Tomados aparte los datos del mes de octubre, la situación parece más esperanzadora aún. Si se compara la actividad con el mismo mes del año anterior, el descenso de los tráficos del puerto de Bilbao fue de 'sólo' un 6%, cifra que contrasta con el descalabro de septiembre, que anotó un retroceso del 25%, o el 21% de agosto, el 16% de julio...
La autoridad portuaria subrayó que la mejoría se ha visto también reflejada en el transporte de contenedores, que pese a descender un 13% registra la menor caída desde comienzos de año, un periodo donde hubo retrocesos que se situaron entre el 35% de abril y el 15% de marzo.
En cualquier caso, al enjuiciar el balance de octubre hay que tener en cuenta que fue en el último trimestre del año pasado cuando comenzó a desplomarse la actividad en las instalaciones portuarias, con descensos que llegaron al 18% en el caso de noviembre. La comparación, pues, no se hace ya sobre un mes normal de actividad, sino sobre un periodo en que ya había comenzado a acusarse el brutal impacto de la crisis.
Aunque la situación pueda mejorar en lo que resta de año, es seguro que las cifras de final de 2009 estarán bastante alejadas de las de 2008, un ejercicio en que pasaron por sus instalaciones 39,3 millones de toneladas. La cifra fue inferior en un 1,5% a la de 2007, año en que la institución batió todos sus récords con más de 40 millones de toneladas de mercancías.