Jesul?de Ubrique y Bel?Esteban..., vuelve la guerra fr? En el ?mo programa de Juan y Medio, que es espacio de sinceridades y franquezas espont?as. Jesul?de Ubrique, se nos presenta vestido medio de Pink Floid medio de gal?campestre. Empez? cosa con gracias gramaticales, y ocurrentes salerosas frases. M?emotivo que voluble, sin susceptibilidades aparentes, locuaz y ocurrente ante el respetable que siempre lo agradece. Empezaba una misi?e contrainteligencia que media Espa?speraba a modo de r?ica de tantas semanas de "Belentismo". La Esteban, es se? que arrea rabias y furias de su liviana vida. El p?co, en sombra, como es costumbre cuando se entrevista a un torero. Servidor, cree que Jesul?interpreta un papel, un rol, una representaci?Tampoco es que sea S?ca precisamente, pero tanta torpeza en el lenguaje y atropello del verbo y de la lengua, no puede ser verdad. Precisamente, ese aire de inculto profano, de inventor de palabras surrealistas y a veces de delirio popular: Curupipi, impre-zionante"..., es lo que le ayud?labrar su casta de una Espa?intoresca y de vivos colores llamativos. Y le dio fama, lo destac? los dem?toreros m?ortodoxos y cumplidores con la tradici?e matar y ajusticiar morlacos. Ahora, parece que intenta recuperar su gracia y sus particulares cualidades de torero showman y c?o espont?o. Su "seseo" andaluz, y buen modo en el trato con el personal, hacen que el comediante supere a la persona. Ya se sabe, que se suele ganar a la gente por su simpat? no necesariamente por su sabidur? Telecinco y Antena 3, han abierto la veda, de una guerra fr?televisiva, que es envidia de ex esp? del noble oficio de saber cosas ajenas y de secretos varios. Aqu?hay una contrainteligencia a la Bel?Esteban, mujer de p?da tez y afilada lengua mordaz que suele soltar veneno a los vientos. Los Janeiro, sustituyen la mala leche por el aparente candor casero que da el hogar, que es morada ?ima y de fraternizar con los suyos. Y con eso, tambi?se gana a la gente. La gente entra a todo y suele ser muy sugestionable e influenciable, dej?ose llevar con la felicidad que da lo adulterado y descafeinado. Se ve, que de ni?ra bastante tremendo; cog?ranas, tiraba piedras a los tejados y balcones acristalados. Al colegio iba poco, para que no se le viese en exceso. Pero sab? que para salir de pobre hay que trabajar de algo, y matar toros es profesi?ien pagada y tampoco hay que estudiar demasiado. Los noventa todav?no eran tiempos de crisis longevas en el tiempo, ni de muchos apuros ni dificultades econ?as varias. Pero Jesul? es espabilado y listo, dotado de inteligencia popular y hasta de una metaf?ca campestre. El padre, era agente contratista de artistas varios, algunos famosos y todo. Luego, el hombre, se torci?n los placeres y vicios que da la vida, y le dio por palpitar la "Dolche vita" a la espa?. El Jesul? que tras esa cortina de falta de erudici? de aparencia poco instruido, se esconde un personaje singular, que sabe lo que hace. A diferencia de dem?criaturas televisivas m?golfas y canallas: no bebe, no fuma, no trasnocha y no alterna con se?tas que te hablan de "t?Los de Antena 3, quieren conseguir que sea m?respetado que la sirena de barrio que es Bel?Esteban. Intentando presentarlo como criatura m?entra?e, m?cercano, m?apreciado. Quiz? son dos t?icas subliminales aplicables, con m?dos diferentes en sus procedimientos operativos, cuyo fin es acabar ser adorados y conseguir la deseada y anhelada audiencia de teleadictos. La sencillez siempre suele funcionar, y ganarse al p?co no es cosa f?l, y la lidia televisiva est?uy competitiva. Al menos, en el programa de Juan y Medio, no se descuartizaban ni chillan en exceso. Vamos, que chillan lo normal. A ritmo de pasodobles, de temples y ocurrencias varias, el Jesul?iba contando sus surrealistas haza?por las plazas de Espa?Tambi? a medio programa, sali? se?de traje gris, algo curtido ya en a? muy lanzado y echado para adelante, compadre suyo y compinche de "fechor?". Contando historias y aventuras acontecidas en sus trastadas y travesuras, que parec? sacadas de la Espa??profunda de Bu?. Llegando un momento, en que ambos, parec? el D?acapuntas. Tambi?coment?e le gustaba escuchar m?a de Rocky Balboa y Laura Pausini, personajes antag?os como lo pudieran ser Curro Jim?z y la bella Of?a. Lidiar la vida tampoco es cosa f?l, y, a veces, hay que esconderse un prudente periodo de tiempo en el cobijo refugio que da el burladero. Todos solemos tener ese lugar especial o retiro para pensar para nuestros adentros. Cuando tuvo el accidente de coche, vio que la vida se le iba, y que puede ser de colores muy variados. A veces, hasta de acrom?cos y tristes grises. Pues no s?el dolor del asta hace profundas heridas, tambi?hay un dolor del alma que no se ve, pero que existe. El de Ubrique, sali?elante y volvi? las plazas. Siempre presume de "echarle" lo que le cuelga entre las ingles. ¡A la brava se vive mejor!, y de simp?co y gracioso, tan malo es pasarse como quedarse corto. Lo popular suele ser lo vulgar, no siempre, pero casi siempre, y gusta como la miel que da la abeja, pudiendo a veces llegar a generar envidias y desazones. Porque las virtudes del ciego las suele desear el lazarillo. Ahora, parece que su vida suena con melod? de campanillas, al lado de su mujer y sus hijos. Encarrilado el amor desnudo con el misterio del matrimonio, y que igual, son felices de verdad y todo. Mientras, la Esteban y su gabinete de crisis, convocando a sus agentes m?excitables y operativos, actuar?como la cuadrilla que ayuda al matador a realizar su tarea, para contraatacar en plat? prensa de corazones, elevando la plusval?de este g?ro, que es el de contar miserias ajenas a cambio de un pu? de euros. Igual, Jesul? con esta estudiada operaci?e contrainteligencia, se carga la fuente de ingresos y bienes ra?s de la siempre histri?a Esteban, que oficio bebeficioso se le desconoce. Esto acaba de empezar y todo se andar?or el camino de la sinraz? locura televisiva. Porque la Espa?e las panderetas y casta?as, necesita de las miserias de los dem?para maquillar los reveses de la vida, y seguir adelante para romper la apat?del d?a d? Servidor, que de tauromaquia sabe como de astrof?ca, se queda con aquel poema de Lorca, que para llegar al alma de la gente no necesitaba de tristes espect?los ni barbaries de la lidia, ni de trastos matarifes. Bast?ose con una simple pluma y discreta sensibilidad, que suele anular el valor innecesario que da el capote y el estoque. Porque, no est?laro, que el arte pase por dar muerte a un maltrecho y castigado toro, antes de que la espada del maestro acabe con la crueldad de su agon? en medio de una plaza, a eso, de las cinco de la tarde. En el fondo, el toro, sabe que cuando sale espantado de toriles, camina hacia una muerte cierta y segura. La cogida y la muerte. (Federico. G. Lorca) Eran las cinco en punto de la tarde. Un ni?rajo la blanca s?na, a las cinco de la tarde. Una espuerta de cal ya prevenida, a las cinco de la tarde. Lo dem?era muerte y s?muerte, a las cinco de la tarde. Sergio Farras (escritor tremendista)
LIDIAR QUE COBRANDO 400000 EUROS. QUE LAVADA DE IMAGEN POR LO QUE LES VIENE ENCIMA.


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