La Plaza Nueva de Bilbao ha acogido hoy esta mañana la II Fiesta de la Pastelería Artesana de Bizkaia, popularmente conocida con Fiesta de la Carolina, en la que se han repartido 3.500 unidades de este pastel.
Según informó el Gremio de Pastelería de Vizcaya en un comunicado, el objetivo de esta fiesta es premiar la fidelidad de los clientes a lo largo de sus más de 30 años de historia y promover la pastelería artesana y de alta calidad de elaboración diaria, "signo de distinción del gremio".
En la Plaza Nueva se instaló un taller en el que artesanos confiteros mostraron cómo dar forma a este laborioso pastel que requiere siete manipulaciones para lograr "su exquisita y crujiente base de hojaldre coronada con una torre de merengue a la que no debe faltar una doble nota de color y sabor".
En cuanto al origen de su nombre, sobre el que "corren mil y una leyendas", señalaron que la más extendida es la que asegura que el mismo hace honor a una niña fanática del merengue, Carolina, hija del pastelero que creó esta dulce torre.
La Carolina es, junto a la tarta Capuchina, el turrón Sokonusko, la tarta Bilbao, la tarta Gernika o la tarta Begoña, uno de los dulces exclusivos de la pastelería vizcaína. Una pastelería que cuenta con elaboraciones clásicas y paralelamente idea nuevos productos con el fin de satisfacer el gusto de una clientela "con fama de exigente" como es la vizcaína.
Desde 1976
El Gremio de Pastelería de Vizcaya fue fundado en 1976, aunque desde 1940 el primer piso del Café Boulevard era testigo de las reuniones, clandestinas en aquella época, que mantenía la asociación de pasteleros.
En la actualidad, la Escuela Profesional de Pastelería y Comercio de Vizcaya esta celebrando su 30 aniversario. Desde su creación imparte diferentes cursos de formación reglada, ocupacional y continua, formando anualmente a más de 300 alumnos. Desde el 2002 cuenta con nuevas instalaciones en el bilbaíno barrio de Masustegui, con una superficie de 1.000 m2.
El gremio, mediante actividades como la fiesta de hoy, siempre ha mantenido entre sus objetivos principales su implicación y participación en la vida social vizcaína, por lo que sus acciones transcienden el ámbito estrictamente profesional, ampliándolo al sociocultural. En la actualidad cuenta con 53 asociados que exhiben en sus establecimientos la marca que los distingue como "pasteleros artesanos".