La Diputación criticó ayer las últimas resoluciones emitidas por la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco contra la política foral de personal. El diputado de Administración Pública y Relaciones Municipales, Patxi Sierra-Sesumaga, censuró el auto del TSJPV que anuló en mayo la nueva relación de puestos de trabajo del Gobierno territorial -en ejecución de una sentencia anterior del Supremo-, al entender que «no se ajusta a derecho» y cae en «contradicciones» respecto a otros fallos judiciales de esta misma institución.
El responsable foral se limitó ayer -durante una comparecencia ante las Juntas Generales solicitada por la representante de Ezker Batua Ana Tellería- a comentar el dictamen emitido a mediados de mayo. Este auto supuso la anulación del principal instrumento organizativo de la Diputación en la medida en que «asigna el sistema de libre designación para la cobertura de las jefaturas de servicio», el puesto más alto reservado para los funcionarios de carrera. El diputado no se refirió, en cambio, al reciente veredicto del TSJPV que ha desestimado el recurso de súplica presentado por el Gobierno foral contra el citado auto judicial. Una resolución que insiste en que no se debe nombrar jefes de servicio 'a dedo', que cierra el recorrido judicial iniciado en el año 2000 y contra la que ya no cabe interponer recurso alguno.
Elecciones congeladas
Sierra-Sesumaga, sin embargo, obvió en su discurso este último dictamen, adelantado ayer por este periódico. Tampoco fue preguntado al respecto por ninguno de los partidos de la oposición con representación en la Comisión Institucional. El diputado se limitó a explicar que la Diputación no comparte los criterios expresados por el Tribunal Superior en el auto del 20 de mayo y a detallar las consecuencias que, a su juicio, se derivan del mismo. Esto es, la Diputación congelará los nombramiento de jefes de servicio 'a dedo' mientras se mantenga el proceso judicial.
El diputado aseguró que el Gobierno foral tiene «argumentos suficientes» para seguir apostando por el sistema de libre designación para cubrir determinadas jefaturas de servicio, como ocurre en «todas las administraciones». Subrayó que este razonamiento se apoya en sentencias anteriores del propio TSJPV y del Supremo. Y, finalmente, explicó que el conflicto laboral ha llegado hasta este extremo por un «popurrí» de temas. En este sentido, sin eludir parte de culpa, Sierra-Sesumaga responsabilizó de esta situación al «ejército de querulantes» forales y a la propia justicia, que no ha estado «acertada» en algunas decisiones. «No somos tan malos», concluyó.
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