Animación gráfica, música, robots, una máquina de gritos y sistemas de vídeo... El barrio de Bolueta se convirtió ayer en un improvisado escenario futurista, en el que el ex miembro y fundador de la Fura dels Baus, Marcel-li Antúnez, dio rienda suelta a su creatividad. Frente a una enorme pantalla, este creador inquieto se situó al lado de una mesa de controles con varios ordenadores. Y demostró al público cómo la tecnología abre nuevos horizontes al artista. Con esta 'performance' arrancó ayer el primer encuentro internacional de 'sistematurgia' en Bilbao que, hasta mañana, busca impulsar la producción de obras audiovisuales interactivas.
En estas jornadas, organizadas por la empresa INIT con la colaboración del área municipal de Cultura de Bilbao y Lan Ekintza, se trata de dar a conocer el proyecto de 'sistematurgia' en Euskadi con demostraciones y charlas técnicas. Pero, ¿en qué consiste este nuevo concepto? «En crear y gestionar la complejidad escénica desde los ordenadores, la informática y el hardware. Las nuevas generaciones ya no ven la tecnología como algo ajeno, y este cambio exige nuevas aplicaciones», explicó Antúnez, que trabaja en esta idea desde hace quince años
El objetivo es dar a conocer el potencial del arte y la cultura como impulsores de nuevas iniciativas empresariales con base tecnológica. Para ello, el ex miembro de la Fura dels Baus exhibió ayer todo su 'armamento'. Su participación comenzó con una inusual conferencia interactiva y una muestra de sus mejores trabajos. Se pudo ver la interacción del hombre con la luz y con el robot, a través de un ciervo con ruedas controlado por él.
El espectáculo de este gurú de la 'perfomance' continuó con unos vídeos, en los que Antúnez movía la voz y disparaba sensores. Pero se guardó un as para el final: la presentación de 'Protomembrana'. En este montaje mezcló la narración, con proyecciones e imágenes del público en una pantalla, recogidas a través de una pistola-cámara. Como en un videojuego.