La Audiencia de Vizcaya ha condenado a dos años de prisión a una mujer por lanzar «varias veces» la silla en la que llevaba a su bebé de once meses contra los vehículos que atravesaban un paso de peatones en Bilbao con la intención de que lo atropellaran. El fallo considera a la madre, con graves trastornos de personalidad derivados de su grave adicción al alcohol, opiáceos y psicofármacos, como autora de un delito de asesinato en grado de tentativa.
Pese a que no llegó a ser alcanzado por ningún automovilista, el pequeño permaneció seis días en el hospital de Basurto como consecuencia de las graves lesiones sufridas al volcar la madre el carrito tras ser increpada por numerosos automovilistas y peatones. El juez ha rechazado la inhabilitación para el ejercicio de la patria potestad solicitada por el ministerio fiscal contra la procesada. No obstante, la prohíbe acercarse a cien metros de su hijo durante los próximos seis años, además de obligarle a abonar las costas del procedimiento y el pago de 640 euros como indemnización.
Los hechos acaecieron sobre las 23.30 horas del 14 de octubre de 2006, cuando A.M.J. se encontraba en el paso de peatones del puente de La Merced. El fallo recoge que la acusada intentó cruzar «en reiteradas ocasiones» la calzada empujando la silla de paseo donde iba sentado, «sin seguridad alguna», el bebé. La sentencia pone el acento en el 'modus operandi' empleado por la madre, ya que esperaba en todos los casos al paso de algún vehículo cerca suyo para «lanzar el carrito». Sólo la pericia mostrada por los conductores, que se vieron forzados a realizar «frenazos bruscos», impidió que alguno arrollara al chiquillo.
Totalmente ebria
Tras ser recriminada por los «sobresaltados» automovilistas y viandantes, la procesada, que se encontraba totalmente ebria -dio 3,19 en el test de alcoholemia y uno de los agentes de la Ertzaintza que testificó en la vista declaró que presentaba «coma etílico»- huyó del lugar. En su alocada carrera, volcó el carrito del bebé contra el bordillo de la acera, ocasionándole importantes lesiones «al salir despedido contra el asfalto», por lo que tuvo que permanecer ingresado casi una semana en Basurto.
El pequeño presentaba importantes hematomas en la frente, la mejilla y la región ocular izquierda, además de en un antebrazo. La sentencia revela que A.M.J., que fue internada posteriormente a los hechos en dos ocasiones en una unidad de psiquiatría para tratar sus adicciones, actuó con las facultades «sensiblemente alteradas», sin llegar a estar «anuladas». Todos los testigos coinciden en las «lamentables circunstancias» que presentaba, así como en el deleznable trato que dispensó a su hijo. «Se tambaleaba», explicaron.
Por ello, el ministerio fiscal solicitó la imposición de una pena de siete años y ocho meses de prisión, la inhabilitación especial para el ejercicio de la patria potestad durante el periodo de la condena y la prohibición de acercarse y de comunicarse durante diez años con su hijo, que permanece en estos momentos bajo la tutela de la Diputación. No obstante, la Administración foral ha dado el visto bueno al acogimiento familiar del pequeño por parte de sus abuelos paternos.
Pese a la gravedad de los hechos, el Juzgado de Instrucción número 9 de Bilbao considera que no ha lugar a desestimar la patria potestad por parte de la madre tras el cumplimiento de la condena.
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