La colombiana María Gutiérrez no pudo reprimir las lágrimas de alegría al escuchar su número. «No te imaginas qué emoción. Esto es mejor que una lotería. Llevo once años viviendo en Gernika con mi marido y hemos optado a todos los sorteos de este tipo de viviendas, pero nunca hemos tenido suerte. Hemos luchado mucho, pero ha merecido la pena», reconocía una de las 30 personas agraciadas entre las 147 que participaron ayer en el sorteo de una de las viviendas en régimen de alquiler social que se construirán en el entorno de Santa Lucía, en el extrarradio de la villa foral.
Entre los 147 candidatos a las viviendas -413 solicitantes fueron excluidos «por no cumplir las condiciones», según detalló el delegado de Vivienda, Ricardo Crespo- se encontraba Lidia George. Las ayudas sociales le han permitido vivir a ella y otros cuatro miembros de su familia. Pero a partir de ahora «podremos vivir más holgados. Pago un alquiler de más de mil euros y apenas me llega para la manutención. Mi marido está enfermo y no puede trabajar», relataba aliviada esta mujer de origen rumano.
Los nervios y la esperanza de los presentes se transformaron en angustia con el paso de los minutos a la vista de que las posibilidades disminuían
Las treinta viviendas se incluyen dentro de la promoción de 116 inmuebles protegidos, que el departamento de Vivienda, Obras Públicas y Transporte construye en la actualidad en Santa Lucía y cuya finalización está prevista para el último trimestre de 2010.
El alquiler de un piso de tres habitaciones oscila entre los 155 y 716 euros al mes, según la renta. Dos de las viviendas dirigidas a discapacitados no se adjudicaron por falta de demandantes. «Si en el municipio no hay minusválidos que necesiten un piso en este régimen, en un futuro sorteo se ampliará a impedidos de toda la comarca», prometió Crespo. Once pisos se ofrecieron a personas con una situación social de especial protección. «En este cupo se presentaron 38 solicitantes», aseguró.