El comité de empresa de San Francisco Javier expresó ayer su «preocupación» por el futuro laboral de los 150 empleados que trabajan en el hospital ante la «delicada situación económica» que atraviesa el centro, propiedad de Mapfre y uno de los complejos privados más reconocidos de la capital vizcaína. La plantilla asegura sentirse «víctima de una guerra empresarial entre la aseguradora y el Igualatorio Médico Quirúrgico (IMQ)», después de que la compañía sanitaria vasca haya decidido trasladar el servicio de Ginecología y Obstetricia que siete de sus especialistas prestan en la calle Gordóniz a la clínica San Sebastián.
«Quieren hundir San Francisco Javier y no van a parar hasta conseguirlo. La situación financiera de la empresa ya es complicada y si encima no podemos hacer partos y consultas ginecológicas apaga y vámonos. Están jugando con los empleados y los pacientes», advirtió la presidenta del comité, Asunción Elvira Martínez. Los representantes de los trabajadores -enfermeras, auxiliares y personal administrativo- se reunirán el próximo martes con los responsables de Mapfre para abordar el futuro de un centro que no ha conseguido amortizar las inversiones millonarias realizadas por la aseguradora desde que se hizo con las riendas del hospital, hace poco más de cuatro años.
La desaparición del servicio de Ginecología y Obstetricia de la cartera de prestaciones del centro -la especialidad de referencia y una de sus principales fuentes de ingresos- «podría llevar aparejado el cierre de la clínica», un desenlace que los sindicatos no descartan y que quieren evitar «a toda costa» al entender que se trata de un «centro sanitario emblemático, que siempre ha funcionado bien». El hospital perdería un 20% del volumen de negocio, al margen de las inversiones realizadas en las plantas dedicadas a partos y consultas.
El Igualatorio Médico Quirúrgico ya ha comunicado a los ginecólogos que pasan consulta en San Francisco Javier su intención de concentrar todos los servicios en la clínica San Sebastián para «mejorar la calidad asistencial». En cualquier caso, facultativos afectados por el traslado aseguraron ayer a este periódico que «están estudiando la oferta planteada por la compañía».