Una decena de colectivos sociales denunciaron ayer que tres familias son desahuciadas cada semana en Barakaldo por no poder hacer frente al alquiler o a los pagos de su hipoteca, según revela la última memoria judicial. Estas asociaciones, que escenificaron esta dramática situación montando un 'camping' a las puertas del Ayuntamiento, han convocado una concentración el viernes a las 20.00 horas en la Herriko Plaza para exigir a las instituciones soluciones «reales» para los miles de vecinos de la localidad que soportan grandes penurias económicas.
«El perfil de la pobreza en Barakaldo está cambiando a pasos agigantados y la situación amenaza con empeorar según se vayan acabando las prestaciones por desempleo», advirtieron desde la plataforma contra la exclusión social Berriotxoak. Según subrayaron, la mayoría de estas familias que se están quedando sin hogar se ven obligadas a regresar al hogar paterno.
Cáritas, «desbordada»
Pero también hay «otras muchas» que intentan «malvender sus pisos para tener algo con lo que salir adelante». O las que recurren a las ayudas públicas. «Cáritas está desbordada, por eso va a abrir un comedor social para 150 personas, y en lo que va de año ya son 3.600 las familias que han pedido ayudas al Ayuntamiento, un 30% más que el año pasado», desvelaron. Y eso sin contar «a las 2.500 viudas que en Barakaldo sobreviven con pensiones por debajo del umbral de la pobreza o a las 125 personas que comen a diario gracias al apoyo del Banco de Alimentos».
La situación empresarial en Barakaldo también es motivo para la preocupación de estos colectivos. Según explicaron, en la segunda urbe vizcaína ya hay 3.300 trabajadores afectados por algún expediente de regulación de empleo. «El paro ya supera la barrera de las 6.200 personas con una tasa del 14,5% y, lo que es peor, según el propio Inem, el 39% de los desempleados ya no cobra prestación y otro 46% tiene pocas opciones de reinserción laboral», añadieron.
A su juicio, las instituciones deben tomar cartas en el asunto. «Es inaceptable que la Diputación tarde más de seis meses en aprobar una ayuda a familias que no tienen ningún ingreso, y la inanición del Ayuntamiento está dejando en la más completa indigencia a las familias baracaldesas más castigadas por la crisis», criticaron.