La Federación Vasca de Fútbol se da un plazo de dos semanas para llegar a un acuerdo con los jugadores y recuperar el tradicional partido navideño de la selección de Euskadi. El choque fue suspendido la pasada campaña por la negativa de más de un centenar de futbolistas en activo, quienes sólo aceptaban disputarlo bajo la denominación Euskal Herria, que habían impuesto en 2007, y no con el nombre histórico de Euskadi.
Los contactos se suceden. Este periódico ya adelantó a principios de octubre que la Federación Vasca y los jugadores negocian un punto de acuerdo. El tiempo, sin embargo, apremia. «Nos damos un plazo de quince días para resolver el asunto», declaró ayer a EL CORREO un alto directivo, quien recordó que, pasado ese periodo, apenas hay margen de maniobra para buscar rival, una gestión que ni siquiera ha comenzado.
La pelota está, por el momento, en el tejado de los futbolistas. Los jugadores del Athletic mantuvieron ayer una reunión al concluir el entrenamiento. Las fuentes del vestuario consultadas indican que en ella se acordó mantener contactos con las plantillas de la Real Sociedad y Osasuna para llevar una postura común a sus conversaciones con la Federación.
Desde el vestuario de Lezama insisten en que no hablarán con los dirigentes «con posturas intransigentes». Vienen a admitir así que en esta ocasión no será causa mayor la imposición del nombre Euskal Herria.
Las fuentes federativas consultadas ayer resaltaron que su objetivo es «recuperar el partido con el nombre Euskadi», aunque admitieron que «podríamos negociar sobre el asunto, en especial si la otra parte lo interpreta como una derrota».
En busca de un punto de acuerdo, se ha valorado incluso la posibilidad de jugar con el nombre Euskal Selekzioa, una opción que ya se puso sobre la mesa la pasada campaña y que fue rechazada por la Federación.
El que no se quiere meter en la batalla es el Gobierno vasco. Al poco de asumir su cargo de director de Deportes, Patxi Mutiloa se entrevistó el pasado 27 de agosto con cuatro representantes del fútbol: el presidente y vicepresidente de la Federación, Santiago Arostegui y José Luis Unibaso: y los presidentes de las federaciones vizcaína y alavesa, José Ignacio Gómez Mardones y Pedro Mari Solaun. En esa cumbre, según relato de Mutiloa confirmado por el presidente federativo, el Ejecutivo anunció que «no iba a ser intervencionista y que, por tanto, la Federación tiene absoluta libertad para jugar con el nombre que desee».
El dinero en juego
A la Federación le va la economía en que el partido salga adelante. Se juega mucho dinero. Una recaudación en torno a los 250.000 euros, 70.000 por venta de derechos televisivos a ETB y el contrato con la firma de ropa deportiva Astore. EL CORREO ha podido saber que la empresa ha planteado dos ofertas anuales: 100.000 euros si hay partido, 10.000 si no se disputa.