Sin necesidad de acercarse a los parquímetros y colocar nuevos tickets en los vehículos. El Ayuntamiento de Bilbao ha echado mano de las últimas tecnologías para hacer más cómodo el pago de la OTA. Tras advertir que el servicio de aparcamiento no aporta «ni un solo euro» a los presupuestos municipales -«genera empleo y autofinanciamos su gestión, pero en absoluto funciona como elemento recaudatorio», aclaró el edil de Circulación, Ibon Areso-, los vecinos y visitantes que aparcan sus coches en la capital vizcaína lo tendrán más fácil, a partir del próximo lunes, cada vez que deseen ampliar el tiempo de estacionamiento fijado inicialmente.
Si hasta ahora no quedaba más remedio que acercarse físicamente a las máquinas para abonar el importe complementario -bien mediante monedas, tarjetas prepago o de crédito-, con el nuevo sistema se podrá hacer «desde cualquier lugar» y a «cualquier hora» vía Internet. Los usuarios sólo necesitarán que sus soportes informáticos -teléfono móvil, portátil o PC- dispongan de un navegador web. «Es como si cada ciudadano llevara un parquímetro en su propio bolsillo», ilustró Asier Abaunza, delegado adjunto del área municipal.
Para acceder al servicio de pago a distancia, los conductores deberán registrarse previamente en la página web teletao.mobi o bien acceder a la red informática del Ayuntamiento (www.bilbao.net) y pinchar en el apartado 'pago remoto' para registrar el nombre del usuario y lograr la contraseña con la que operar en adelante desde cualquiera de las once zonas de OTA repartidas por la ciudad. El Consistorio ha desechado la opción de los 'sms' para no gravar a los usuarios. No obstante, pese a tratarse de un sistema pionero «a nivel internacional», los conductores tendrán que seguir colocando el primer resguardo en un lado visible de su automóvil. Después, podrán indicar la «cantidad de minutos» que pretenden prolongar la estancia.
Así evitarán las típicas incomodidades de las que pocos ciudadanos se han librado algunaz vez cuando la «consulta médica se ha alargado más de lo habitual» o a uno se le echan encima «los minutos en la oficina», advirtió Areso. En esos casos, los usuarios podrán ampliar a distancia el aparcamiento «desde el lugar donde se encuentren», siempre, evidentemente, que no superen el límite autorizado -un máximo de dos horas en la zona azul y de cinco en la verde-.
No sólo eso. También podrán pagar las multas en el caso de que fueran sancionados, ya que los empleados de la OTA dispondrán «en todo momento» de una información «actualizada». El servicio de pago remoto supondrá una alivio para muchos bolsillos en estos momentos de crisis, ya que «devolverá» el tiempo no consumido y se convertirá en una herramienta de gran utilidad informativa puesto que los beneficiarios recibirán en su celular -vía web o email- el extracto de las operaciones.
Dado el elevado parque automovilístico censado en la ciudad, el Ayuntamiento facultará la posibilidad de que sólo una persona por cada familia bilbaína tenga que darse de alta, aunque el servicio podrá ser utilizado por todos los miembros. El departamento de Circulación extenderá esta alternativa también a las empresas, si bien éstas podrán restringir su uso a sus empleados cuando compruebe que realizan el pago a distancia con sus vehículos particulares.
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