Tal y como ocurriera hace justo un año con el parking subterráneo que actualmente se construye en Soloarte, el Ayuntamiento de Basauri vuelve a tener problemas para poner en marcha las labores para levantar otro aparcamiento. El concurso abierto por el Consistorio para adjudicar el proyecto del garaje bajo el colegio Lope de Vega ha sido declarado desierto al no aparecer empresas que cumplan los requisitos.
El pasado mes de julio, el pleno municipal dio luz verde al proyecto del Lope de Vega aprobando un pliego de condiciones con el que pretendía impulsar la gestión mixta del estacionamiento. El documento daba prioridad a la hora de adjudicar la obra a las constructoras que se comprometieran a ceder 70 de las 210 parcelas del parking, una de sus tres plantas, para su uso rotatorio -el resto de plazas saldrían a la venta-. Estas condiciones no han sido asumidas por las dos empresas que se han presentado al concurso, ya que en sus propuestas no contemplaban el uso rotatorio de parte del aparcamiento así que el Ayuntamiento ha decidido descartarlas.
Pese a que el equipo de gobierno incluyó en el primer pliego de condiciones una cláusula que le permitía adjudicar el proyecto de manera unilateral para impedir que el concurso quedara desierto, no la ha ejecutado y el proceso deberá empezar de nuevo. En el pleno celebrado ayer, PSE y PP aprobaron la apertura de un nuevo concurso, proceso que puede demorar el inicio de las obras varios meses. Un claro precedente es lo acontecido con el parking de Soloarte: la primera licitación se declaró desierta en septiembre de 2008 y los trabajos tardaron medio año en arrancar tras convocar un segundo concurso. La diferencia radica en que, en el caso del Lope de Vega, hay alumnos ubicados de forma interina en otros colegios esperando a que la obra, que requerirá la demolición y posterior reconstrucción del centro educativo, finalice.
Gestión pública
El nuevo pliego de condiciones aprobado en el pleno celebrado ayer, reduce la fianza que deben presentar las empresas interesadas al iniciar las obras -de 1,4 millones de euros a poco más de 900.000- y compromete al Consistorio a adquirir 45 parcelas si la promotora no consigue venderlas en un periodo razonable de tiempo. Los cambios fueron rechazados por EB y el PNV. Ambas formaciones abogaron por «la gestión pública del suelo» y pidieron al equipo de gobierno que se convierta en el promotor de los trabajos.