El miembro de ETA Zuhaitz Errasti, detenido el lunes en la zona de los Alpes franceses, viajaba en un automóvil robado sin haberle cambiado las matrículas originales por unas falsas, lo que hubiese dificultado su localización por la Policía. Según fuentes de las fuerzas de seguridad, el activista se había hecho con el automóvil el día 19 y desde entonces había utilizado las placas auténticas, lo que supone una grave vulneración de las normas de seguridad en la organización clandestina.
Errasti fue arrestado en una carretera en las inmediaciones de la localidad gala de Viennes. El terrorista viajaba en un Volkswagen Golf gris que sufrió una avería, por lo que se quedó parado en el arcén. Cuando una patrulla de la Policía se acercó para prestarle ayuda, el activista se mostró nervioso, por lo que los agentes sospecharon y le solicitaron la documentación. En ese momento, Errasti intentó darse a la fuga pero fue detenido.
Al registrarle, los funcionarios le encontraron un revolver del calibre 38 así como documentación falsa. Posteriormente, al examinar el coche, la Policía encontró treinta kilos de polvo de aluminio, sustancia utilizada en la fabricación del explosivo amonal y como reforzante de las bombas. En el vehículo se localizaron también mil euros en efectivo, elementos para la falsificación de placas de matrículas, equipo de cámping y ropa de mujer y de hombre.
Las fuerzas de seguridad sospechan que Errasti formaba parte del aparato logístico de la banda, aunque su papel dentro de la organización todavía no se conoce con certeza. En este sentido, tampoco se descarta que estuviera desplazando el material explosivo para ocultarlo en algún escondite de las inmediaciones.
El hecho de que el etarra no hubiese cambiado la matrícula del vehículo robado podría deberse a su falta de preparación, aunque también es posible que los terroristas tengan problemas para conseguir las matrículas falsas adecuadas para cada coche sustraido -el número ha de coincidir con las placas de otro modelo idéntico para no levantar sospechas-. En uno de los últimos zulos localizados en Francia por las fuerzas de seguridad, el 12 de octubre en el sudeste de Francia, se halló una troqueladora. Los terroristas ya habían preparado con esta máquina una serie de placas falsas para su uso en automóviles Peugeot de las series 206 y 207.
Libertad condicional
Errasti, nacido en 1981 en Aretxabaleta, fue miembro de la organización juvenil ilegal Segi. En 2002 debía haberse presentado a un juicio por realizar pintadas en su localidad natal con lemas amenazantes contra la Ertzaintza. Sin embargo, no acudió a la vista oral y se cree que en esas fechas huyó a Francia. En julio de 2005 fue detenido en ese país junto con otro miembro de la banda y condenado a cuatro años de prisión. En 2008, tras purgar la pena, fue extraditado a España para ser juzgado por un delito de enaltecimiento del terrorismo.
Tras su entrega, la Audiencia Nacional le dejó en libertad a la espera de juicio. Según la agencia Vasco Press, en noviembre de 2008 debía haber acudido a los juzgados, pero no se presentó. Volvió a darse a la fuga.