Bilbao despertó ayer sembrado de libros. La iniciativa Libros Libres, que parte de la asociación Bilbao Centro, repartió unos 5.000 volúmenes por las principales calles y comercios del corazón de la ciudad. Desde las siete de la mañana, se distribuyeron ejemplares por Moyua, Indautxu y Diputación. «A los pocos minutos, desaparecieron», afirmaron los organizadores con orgullo.
Los responsables reconocen que buscaban «un golpe de efecto, como el año pasado con los pitufos». Sin embargo, el objetivo va más allá de una estrategia de marketing. La idea, según Sergio Etxebarria, presidente de BilbaoCentro, es que los ciudadanos retiren las obras de los cajetines habilitados en algunas librerías y papelerías de la ciudad y, que una vez leídos, los depositen de nuevo para crear una verdadera red de intercambio de lectura.
«¿Hay que devolverlos?»
En Jardines de Albia 'florecieron' ayer por la mañana varios ejemplares en bancos, jardineras y hasta en el húmedo césped. A los pies de la estatua de Sabino Arana reposaba un volumen de 'Dos gaviotas visitan Bilbao', junto con 'Rosa Negra' y 'El tercer ojo'. Por allí pasaban unos 30 chavales de camino a una visita escolar. A alguno le llamó la atención los libros que salpicaban el lugar, pero lo cierto es que ninguno de ellos se decidió a llevarse uno a casa. Todo lo contrario que Fito, un joven que con una decena de libros bajo el brazo, todavía buscaba algún título más para llenar su estantería. «Me parece buena idea, me gusta mucho leer y, como son gratis, es una buena oportunidad», aseguró. Al explicarle la mecánica del 'invento', replicó sorprendido: «Ah, ¿pero hay que devolverlos?»
La propuesta tiene su origen en 'Bookcrossing', una red global que busca el intercambio de libros una vez leídos. En Bilbao, en la oficina contra el cambio climático se pueden recoger y depositar ejemplares. Además, la web oficial de este movimiento cultural en España informa de otros dos puntos de intercambio de libros en la villa: la Lord Donovan Tavern y la tetería Mármara, ambas en Indautxu.