El Ayuntamiento de Bilbao reducirá su presupuesto para 2010 en un 3,3%, en relación a las cuentas ajustadas de 2009, y se endeudará, por primera vez desde que Iñaki Azkuna es alcalde, en 22,8 millones de euros para culminar los grandes proyectos actualmente en marcha.
Con todo, el proyecto de presupuesto municipal para 2010, presentado hoy en rueda de prensa por el alcalde, ascenderá a 500 millones de euros (563 con organismos y sociedades municipales), frente a los 517 millones de euros del presupuesto ajustado de 2009.
Azkuna ha señalado que el presupuesto para el próximo año viene marcado por el fuerte descenso de las previsiones de recaudación fiscal y, por lo tanto, de las aportaciones del fondo Udalkutxa, al que, además, se deberá devolver en tres años el exceso de financiación recibido este año.
Por eso, a la hora de abordar la elaboración del presupuesto, se han fijado como requisitos generales la reducción un 5% del gasto corriente y las aportaciones a las sociedades municipales. Esta reducción sube hasta el 10% en los gastos corrientes que no correspondan a servicios esenciales a la ciudadanía.
También se ajustarán las inversiones "a las nuevas posibilidades financieras del ayuntamiento" y se contendrá el gasto de personal con "el incremento cero de los salarios de cargos electos y altos cargos del ayuntamiento".
El endeudamiento quedará vinculado a los grandes proyectos de inversión que desarrolla el consistorio como la Alhóndiga, el Teatro Campos, el Palacio de Deportes y el Polideportivo de Miribilla, entre otros.
Carácter solidario y redistributivo
Las cuentas del ejercicio tienen como objetivo, según Azkuna, intensificar su carácter solidario y redistributivo, mantener la calidad de vida en la ciudad, así como de los servicios que presta el ayuntamiento, y continuar el trabajo de planificación y articulación urbana.
Las principales actuaciones previstas son la finalización de las obras y la puesta en marcha de la Alhóndiga, Palacio de Deportes y Teatro Campos; la terminación de los parques de Rekalde y Otxarkoaga y la construcción del segundo parque de bomberos, entre otros.
En el capítulo de ingresos todos los epígrafes sufren descensos salvo las transferencias de capital (subvenciones de otras instituciones, entre ellas la UE), que suben un 22,11%.
Los ingresos por impuestos directos, que suponen un 16% del total, bajan el 4,45%; los indirectos, que representan el 1,86%, descienden el 19,83%, y las tasas, que aportan otro 16%, caen el 1,87%. Las transferencias corrientes (las aportaciones de Udalkutxa), que significan el grueso de la financiación municipal, con el 56,88% del total, bajan el 12,15%. En total, los ingresos se reducen el 3,3%.
Las inversiones reales bajarán el 26,20% y alcanzarán los 54 millones de euros. El ayuntamiento, según ha explicado Azkuna, ha hecho un esfuerzo para reducir el gasto en capítulos como Publicidad y Propaganda y en Estudios y Trabajos Técnicos, además de las atenciones Protocolarias y Representativas, cuyo importe se reduce entre el 13 y el 30%.
La teniente de alcalde, Julia Madrazo (EB), ha destacado el ejercicio de "austeridad" que supone este presupuesto y ha justificado la necesidad de recurrir a un endeudamiento "razonado y razonable, que nos permita mantener el gasto social" y no suponga una carga excesiva cuando finalice la crisis.