El futuro tranvía de Barakaldo suma nuevos vagones. El acuerdo entre el PSE y el PP para aprobar los primeros presupuestos de un Gobierno vasco socialista recoge una partida de 400.000 euros para impulsar este medio de transporte que dará servicio a 60.000 usuarios. Un proyecto 'dormido' hasta dos meses después de la toma de posesión de Patxi López.
A finales de junio, el viceconsejero de Transportes, Ernesto Gasco, se citó con el alcalde del segundo municipio vizcaíno, Tontxu Rodríguez, para confirmarle su propósito de incluir a Barakaldo en el plan tranviario metropolitano. En otros términos, la ciudad se convertiría en el inicio de un trazado que enlazará con la línea entre la estación intermodal de Urbinaga, en Sestao, y la UPV de Leioa. Días después, Rodríguez confió en «iniciar las obras esta misma legislatura».
De momento, cuándo arrancarán los trabajos es una incógnita, que se resolverá en breve debido a que está previsto un nuevo cónclave entre el alcalde y Gasco. Mientras unas fuentes dicen que la cita se producirá mañana, otras apuntan a que será «próximamente».
Lo que parece claro es que en esta reunión el viceconsejero de Transportes presentará al regidor el proyecto definitivo -Rodríguez anunció en julio que se finalizaría en «septiembre u octubre»- que dotará a Barakaldo de tren ligero en 2013 y le colocará al nivel de Bilbao en cuanto a transportes: metro, ferrocarril, autobús y tranvía.
Tampoco se conoce la inversión que implicará. Eso sí, el edil aseguró que las arcas municipales no destinarán más de una tercera parte del coste. Este acuerdo, además, facilita el apoyo de los populares baracaldeses al proyecto. «En el momento que se reserve una cantidad en los presupuestos de 2010 veremos que hay una apuesta clara por el tranvía», requirió Amaya Fernández, portavoz local del PP.
Antonio Basagoiti tomó nota y su partido ha logrado 400.000 euros para que el tranvía avance con paso firme gracias al pacto para aprobar las cuentas; un acuerdo que sellará hoy con López en Lehendakaritza.