La Asociación Española de Escoltas (ASES) ha aconsejado a los pesqueros españoles que no contraten mercenarios extranjeros para la protección de sus barcos en el océano Índico al entender que, pese a su menor coste, existe un elevado riesgo de que muchos de ellos mantengan vínculos directos con las mafias que operan en la zona, llegando a facilitar los asaltos para repartirse las ganancias. Según explicó el presidente de la agrupación, Vicente de la Cruz, ya se han dado precedentes en los que son los propios 'soldados de fortuna' contratados para la protección de los atuneros los que han dado instrucciones a los piratas sobre las rutas previstas o el paradero de los pesqueros propiciando los atracos para luego beneficiarse de parte del botín.
Actualmente, las mafias que operan en Somalia se dividen en cuatro zonas de distinta intensidad. La situación más conflictiva se vive en el centro del país, incluyendo la capital, Mogadiscio. Allí se encuentran instaladas las bandas que cuentan con el armamento más sofisticado y el mayor número de efectivos. Según De la Cruz, muchos de estos grupos mantienen relaciones con la red terrorista Al Qaeda.
El presidente de los escoltas alerta sobre la red de informadores que trabajan en los puertos donde atracan los barcos antes de partir a faenar en la zona. «A cambio de sobornos, aportan previamente datos a las mafias sobre las rutas de los barcos, la duración de las travesías y si llevan seguridad a bordo», señaló. Proteger un barco pesquero como los que faenan en aguas del océano Índico con agentes de seguridad privada costaría un mínimo de 72.000 euros al mes sin contar con gastos indirectos como desplazamientos, dietas o alojamiento.
Por otra parte, representantes de la Asociación Nacional de Armadores de Buques Atuneros (Anabac) y de la compañía Echebastar Fleet, propietaria del 'Alakrana', se reúnen hoy con el lehendakari para analizar la seguridad a bordo de los buques. López y los empresarios abordarán «las medidas a poner en marcha por parte de las distintas administraciones para habilitar en el más corto plazo la protección necesaria a bordo del resto de atuneros congeladores que faenan en aguas del Índico».