La falta de reacción de la Gendarmería local a una denuncia ciudadana facilitó la huida de un tercer etarra en la operación contra la jefatura política de ETA, desarrollada el pasado lunes en la localidad de Carnac, en Bretaña. La propietaria del piso franco llegó a hablar en persona con el fugitivo horas después del arresto de sus dos cómplices. Pero cuando acudió a contarlo al cuartelillo le dijeron «vuelva usted mañana». Al día siguiente la Policía Judicial, puesta al corriente tarde de los hechos, encontró la vivienda vacía.
La casera identificó a sus inquilinos detenidos en los retratos fotográficos difundidos por televisión el mismo lunes. Al ver el informativo regional de media tarde reconoció a Aitor Elizaran y Oihana San Vicente capturados sólo siete horas antes en plena calle de Carnac. Para cerciorarse de que no estaba equivocada, no se le ocurrió otra cosa que desplazarse hasta el estudio que les había alquilado un par de días antes. Llamó a la puerta, le abrió un hombre y discutió con él.
La señora se dirigió luego a la Gendarmería. Era tarde y estaba cerrada. Ya había expirado el horario de atención al público. Un dispositivo exterior permite poner en contacto las brigadas rurales con la centralita general del departamento. Tocó en el interfono y contó lo sucedido a la persona que descolgó. «Muy interesante; vuelva mañana», le dijo la voz. Fue demasiado tarde.
El fugitivo ha sido identificado por los servicios antiterroristas españoles como Arkaitz Agirregabiria, nacido en Bilbao hace 26 años. Se encuentra en situación de busca y captura desde el 17 de enero de 2008, cuando no se presentó a un juicio en la Audiencia Nacional por la colocación de un artefacto explosivo junto a la sede del PSE de Derio (Vizcaya) en julio de 2005.
Fue detenido por estos hechos el 30 de noviembre de ese año, aunque fue puesto en libertad al día siguiente por orden del juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu. La Ertzaintza comprobó que una de las huellas dactilares extraídas del artefacto explosivo, que consiguió ser desactivado por los artificieros, se correspondía con las de Agirregabiria.
La identificación de Arkaitz Agirregabiria como el tercer etarra de Carnac es oficiosa. Ni la casera ni los vecinos le han reconocido en las fotografías mostradas por los investigadores. A falta de los informes dactiloscópicos y genéticos de la Policía Científica no hay certeza de que se trate del huido. A última hora de ayer las pesquisas emprendidas para dar con su paradero no habían dado resultado.
En el registro del escondite, practicado durante ocho horas el pasado martes en presencia de los dos detenidos, se encontró abundante material informático: un ordenador portátil, un mini-ordenador, discos duros externos, tarjetas SD y varios lápices de memoria USB. También había nuevos documentos de identidad falsos españoles, italianos y portugueses, un carnet falso de la Guardia Civil y otro del Ministerio de Defensa español, así como tres sacos de dormir en los que pernoctaban desde el sábado los ocupantes. Además se halló munición del calibre 9 milímetros y del 38 especial correspondiente a las armas intervenidas a los arrestados.
Elizaran (Biarritz, 1979) y San Vicente (Vitoria, 1976) fueron trasladados ayer por la tarde a París por carretera desde la comisaría de Rennes, donde han observado un total mutismo en los interrogatorios policiales. Ambos permanecen en los locales de la Subdirección Antiterrorista (SDAT) de la Policía Judicial a la espera de ser puestos a disposición de los juzgados antiterroristas en la capital francesa.
El robo del Audi A3
La descripción de Aitor Elizaran no se ajusta con la del autor del robo del Audi A3 en el que viajaban. La berlina fue sustraída el jueves de la semana pasada a una mujer que había dejado las llaves en el contacto mientras hacía un recado.
El hurto se produjo en Tiercé, localidad cercana a la ciudad de Angers y situada en el itinerario a Bretaña desde La Rochelle. Se cree que en esta localidad del litoral atlántico tenía su base el trío de Carnac hasta que precipitó su mudanza la detención de Iurgi Mendinueta el pasado día 11 en el sudeste de Francia, cuando acababa de recoger diverso material de un zulo en compañía del también arrestado Joanes Larretxea. Al parecer, Mendinueta, presunto jefe de la logística militar etarra, frecuentaba a los responsables del aparato político que finalmente cayeron en Bretaña.