Osakidetza podría despedir a José Carlos Margüello si el expediente abierto por el hospital de Cruces confirma que el médico incurrió en incompatibilidades al compaginar su cargo como jefe de Calidad del centro hospitalario con su participación en empresas privadas contratadas por Osakidetza. El juez instructor y el secretario que llevan el caso han notificado la apertura del informe al interesado, que niega las acusaciones y se declara «inocente» pese a que las primeras investigaciones apuntan a que «la situación del facultativo no estaba suficientemente regularizada», según revelaron fuentes cercanas a la investigación.
El incumplimiento de las obligaciones y los deberes propios de los funcionarios constituye una falta y lleva aparejada su correspondiente sanción, tal y como se recoge en el artículo 88 de la Ley de Función Pública. En el caso de José Carlos Margüello, uno de los tres facultativos implicados en la presunta trama de contrataciones irregulares llevadas a cabo por Osakidetza durante la última década, podría ser la «separación definitiva del servicio» al considerar que el médico habría incurrido en una falta «muy grave» al no disponer de las autorizaciones necesarias para compaginar ambas actividades.
Tribunal de Cuentas
Todo apunta a que el médico «podría haber incumplido la normativa sobre incompatibilidades al desempeñar cargos en empresas privadas contratadas por el Servicio Vasco de Salud sin abandonar sus obligaciones como funcionario», según señalan las mismas fuentes. Si la investigación confirma las conclusiones recogidas en el primer expediente informativo abierto contra José Carlos Margüello, el médico sería automáticamente despedido. En el caso de los otros dos facultativos implicados en la presunta red de contrataciones irregulares, el informe no alerta sobre posibles incompatibilidades. El ex jefe de Calidad del hospital de Cruces se encuentra de baja en la actualidad.
Al margen de las investigaciones abiertas por las autoridades sanitarias, el Tribunal Vasco de Cuentas también elaborará su propio informe después de que el Parlamento vasco aprobase una enmienda presentada por socialistas y populares para que el organismo fiscalizador incorpore a su plan de trabajo una «auditoría urgente» de las empresas implicadas en el llamado 'caso Margüello'. La Cámara también ha pedido que se realice un estudio económico de los acuerdos con las compañías sospechosas tras descubrirse «graves irregularidades» en la adjudicación de contratos «millonarios» durante la etapa del consejero Gabriel Inclán, con aumentos «injustificados» por los servicios que prestaban. Además del informe del Tribunal de Cuentas, todavía queda pendiente la creación de una comisión de investigación en el propio Parlamento.
El revuelo político y mediático generado por las presuntas irregularidades detectadas en la adjudicación de contratos a empresas en las que participa el ex jefe de Calidad de Cruces ha tenido consecuencias directas en las compañías investigadas, después de que varios clientes hayan decidido prescindir de sus servicios. La pérdida de la carga de trabajo ha llevado a los gestores a despedir a parte de las plantillas.