Cuando se cumplen 20 días del secuestro del 'Alakrana' bajo la contundente amenaza de los piratas de que «jamás» liberarán a la tripulación si no son excarcelados los dos integrantes de la banda detenidos por la fragata 'Canarias', ayer se abrió una puerta que puede desbloquear las negociaciones. El magistrado de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ordenó la puesta en libertad de uno de los arrestados -Cabdiweli Cabdullahi, conocido como 'Abdu Willy'- ante la posibilidad de que no haya cumplido los 18 años y, por ser menor de edad, carezca de responsabilidad penal. La medida puede suponer un giro en la situación y acercar el escenario al denominador común de las capturas de barcos en el Índico. Es decir, que su resolución sea únicamente cuestión de dinero.
Una vez conocido el auto judicial, el joven somalí fue trasladado de manera provisional a un centro de menores de la Comunidad de Madrid ya que es «extranjero», está «desprotegido» y «carece de recursos». El titular del Juzgado Central de Instrucción número 1 explica en su resolución que tres médicos forenses del tribunal han analizado las pruebas realizadas al adolescente en el hospital de La Paz y que, a la vista de esos informes, sólo pueden certificar que el pirata tiene una «edad mínima de 17 años». Los especialistas afirman que carecen de «datos que nos permitan indicar con total certeza que haya alcanzado la mayoría de edad». El centro sanitario madrileño ha realizado al sospechoso varias radiografías de la clavícula para determinar el grado de «fusión epífisis medial», la prueba de edad «por diagnóstico radiológico» más extendida y fiable.
Ante las dudas sobre la madurez de 'Abdu Willy', el instructor aplicó el principio de 'in dubio pro reo' -ante la duda, a favor del reo-, por lo que resolvió dejarle en libertad. Desde que declaró por primera vez ante el juez Baltasar Garzón, sustituto de Pedraz durante su permiso de paternidad, el pirata ha mantenido que era menor de edad. Sin embargo, el análisis preliminar de oseometría realizado el pasado día 13 estableció que el arrestado tenía 19 años. No obstante, Garzón ordenó estudios más pormenorizados.
'Abdu Willy', como su compañero Raageggesey Hasan Haji, estaba acusado de 36 delitos de detención ilegal -uno por cada tripulante del 'Alakrana'-, uno de asociación ilícita y otro de robo con violencia y uso de armas. Sin embargo, Pedraz retiró ayer todos los cargos contra el supuesto pirata, y dejó el caso en manos de la Fiscalía de Menores «a los efectos legales oportunos para la protección de su integridad».
A primera hora de la tarde, el ministerio público ordenó, «de forma preventiva», su traslado desde la cárcel de Alcalá-Meco a un centro de menores «para evitar su desprotección» y ante su falta de recursos económicos, medida que no le impide salir a la calle.
La Fiscalía, que rechazó de plano encargarse de este asunto, presentará hoy un recurso de apelación contra la decisión de Pedraz de endosarle el caso. El ministerio público entiende que no es competente porque el menor no ha cometido el delito en el territorio de la Comunidad de Madrid y, por tanto, instará al juez a que sea él mismo el que decrete su internamiento, siempre a la espera de que la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional resuelva el recurso del ministerio público.
Situación compleja
Según explicaron fuentes judiciales, la situación podría complicarse aún más si la Justicia decreta su puesta en libertad definitiva o su regreso a su país de origen. España, como casi todos los miembros de la comunidad internacional, no mantiene unas verdaderas relaciones diplomáticas con Somalia, habida cuenta del desgobierno existente en ese fallido Estado.
En el auto dictado para el ingreso en prisión de 'Abdu Willy' y de su compañero Raageesey (-'Machote', según la traductora presente en la declaración-, Garzón señalaba que ambos forman parte de un grupo constituido hace más de 20 años llamado Burcad Badeed ('Los que roban en el mar'), a cuyo frente se encuentra un jefe conocido como Ilyas. El adolescente puesto en libertad ayer siempre ha afirmado que él y su compañero estaban pescando cuando los verdaderos piratas llegaron en lanchas. 'Abdu Willy' relató que los secuestradores les obligaron a acercarse al 'Alakrana' y dos días después les dejaron marchar.
En cuanto a los seis teléfonos móviles y el dinero que los militares de la fragata 'Canarias' hallaron en su esquife, asegura que constituyeron una compensación que les dieron los piratas por haberles utilizado para el secuestro. Garzón consideraba, sin embargo, que se les pagó 2.500 dólares por participar en la captura del atunero bermeano.
El Gobierno vasco, por su parte, aseguró ayer que se están «redoblando todas las gestiones políticas y diplomáticas» para tratar de resolver el secuestro. La portavoz, Idoia Mendia, confió en que «el desenlace esté próximo».