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El Gobierno resiste los ataques de derecha e izquierda contra unas Cuentas blindadas

POLÍTICA

El Gobierno resiste los ataques de derecha e izquierda contra unas Cuentas blindadas

Zapatero justifica el apoyo del PNV en la «lógicaparlamentaria» y Rajoy habla de Presupuestos «letales»

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El Gobierno soportó ayer el desgaste de un debate de Presupuestos con la oposición en contra y con duras críticas desde los bancos de la izquierda, pero con la tranquilidad política de saber que el pacto alcanzado con PNV y Coalición Canaria está blindado y garantiza su aprobación. El acuerdo presupuestario asegura al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero que hoy el Pleno del Congreso rechazará todas las enmiendas de devolución del proyecto al Ejecutivo defendidas ayer por PP, CiU, ERC, IU, BNG y UPyD, y que, a mediados de diciembre, cuando las Cuentas públicas vuelvan al Congreso desde el Senado, recibirán la luz verde definitiva, apoyadas por los 177 votos de PSOE y los nacionalistas vascos y canarios.
Un respaldo, el del PNV, que Zapatero se vio obligado ayer a justificar, al ser preguntado por las consecuencias de sacar adelante las Cuentas con un partido que el sábado se manifestó junto a la izquierda radical en protesta por la detención de su cúpula. Durante su comparecencia junto al presidente libanés, Michel Sleiman, poco antes de que diera comienzo el debate, el jefe del Ejecutivo achacó el acuerdo alcanzado con los jeltzales a la «lógica parlamentaria» e hizo notar que no se le hubiera hecho la misma pregunta a Rajoy si el PNV apoyase su enmienda de totalidad. De hecho, destacó que en el 'no' a su proyecto, que es «el que conviene a España», coincidirán partidos «tan distintos» como el PP y ERC.
La vicepresidenta segunda y ministra de Economía, Elena Salgado, acudió al Congreso sabedora del chaparrón que le iba a tocar aguantar en su estreno en estas lides. En sólo una hora de discurso, resumió el proyecto del Gobierno como «el mejor posible en el difícil contexto en que vivimos» y dijo que se trata del instrumento de política económica que «estimulará la recuperación», «protegerá» durante lo que resta de crisis a los desempleados y a los más débiles, y «pondrá las bases» para el cambio de modelo económico.
La vicepresidenta no lanzó las campanas al vuelo, reconoció que se «inicia una recuperación lenta y difícil», que la entrada en la senda del crecimiento «no será inmediata» y, lo más grave, que en 2010 tampoco se creará empleo, aunque se frenará su destrucción y el crecimiento del paro. Por último, calificó la subida de impuestos de «moderada» y aseguró que es «necesaria» para mantener el gasto y la protección social en el final de la crisis, y para «no hipotecar el futuro» con un déficit público descontrolado.
El debate alcanzó su punto de ebullición con la intervención del líder del PP, Mariano Rajoy, que aseguró que son unos Presupuestos «letales para España, para las clases medias y los trabajadores», en los que «no hay esperanza de futuro». El líder de la oposición ninguneó a Salgado y exigió a Zapatero, presente en el debate, que «retire esta chapuza». Rajoy, jaleado sin descanso desde su bancada, se dirigió al presidente del Gobierno para decirle que «es el único responsable del desastre económico» y «una máquina de generar incertidumbre». Definió las cuentas «como una bomba de relojería», dijo que «parecen deliberadamente diseñadas para poner las cosas peor» y no les ahorró calificativos: «Lamentables», «insensatos», «irreales», «inadecuados», «insostenibles», y «una desfachatez». «Están hundiendo a las empresas y a las familias», sentenció.
Salgado, que comenzó con un tono tecnócrata y terminó por sacar el colmillo político, acusó a Rajoy de hacer un discurso «demagógico» para «ocultar que no tiene ni una idea ni una propuesta para luchar contra la recesión» y en el que «la crisis sólo es para usted una palanca con la que pretende llegar a La Moncloa». «Ustedes no están interesados en salir de la crisis sino en que les lleve al Gobierno», repitió antes de espetarle que, de hecho, «uno de los factores de riesgo para la recuperación en España es el comportamiento de la oposición».
La 'señorita Pepis'
CiU, que ya prepara la campaña para las elecciones de Cataluña del próximo otoño, hizo un discurso duro y con críticas similares a las expresadas por el PP. Josep Antoni Durán i Lleida descalificó los Presupuestos, dijo que ponen en peligro el Estado del bienestar, definió la situación como «insostenible» y culpó a Zapatero de «desorientación e improvisación». Joan Ridao, de ERC, que no llegó a un pacto con el Gobierno porque no consiguió que la gestión del aeropuerto de El Prat quedase en manos de la Generalitat, reprochó a Salgado que el proyecto es tan malo que «si fuese la directora general de una empresa ya estaría cesada», ya que las Cuentas tienen «más maquillaje que la 'señorita Pepis'». La vicepresidenta, de forma diplomática, recordó que si no llega a ser por el apoyo de otros grupos el dinero que tanto costó pactar para la financiación de Cataluña no se lo podrían entregar.
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El Gobierno resiste los ataques de derecha e izquierda contra unas Cuentas blindadas
Salgado pasa junto a Zapatero tras su discurso. / REUTERS
El Gobierno resiste los ataques de derecha e izquierda contra unas Cuentas blindadas
Salgado pasa junto a Zapatero tras su discurso. / REUTERS
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