El Correo Digital
Martes, 29 mayo 2012
sol
Hoy10 / 24||Mañana12 / 28|
más información sobre el tiempo
Estás en: > > >
Batasuna reclama un proceso «sin violencia», pero no pide a ETA que deje las armas

DEBATE INTERNO

Batasuna reclama un proceso «sin violencia», pero no pide a ETA que deje las armas

La izquierda abertzale abre un debate entre sus bases sin ocultar su inquietud por el riesgo de una división interna y el papel de los presos en una futura negociación

En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
El último documento que Batasuna ha remitido a sus bases para su debate reconoce por primera vez de manera implícita las divisiones que sacuden al mundo de la izquierda abertzale, así como los problemas que cada día le plantea la situación de los presos de ETA o la ilegalización. En el texto, avanzado ayer por el diario 'Gara', y en el que supuestamente trabajaban Arnaldo Otegi y el resto de los dirigentes abertzales encarcelados por el juez Garzón, no hay ninguna referencia explícita a ETA ni ninguna petición a la banda para que deje las armas, aunque los autores sí expresan su deseo de poner en marcha un «proceso democrático» que debería desarrollarse «sin violencia ni injerencias externas». Según fuentes consultadas por este periódico, los radicales pretenden en el fondo evitar cualquier debate sobre la actuación de la organización terrorista al ser conscientes de que es uno de los temas que suponen una mayor fricción entre sus bases.
El último gran debate llevado a cabo por la izquierda abertzale tuvo lugar en el año 2000 y se saldó con la escisión de Aralar y el alejamiento de grupos próximos como Zutik, Batzarre o los vascofranceses de Abertzaleen Batasuna, que sí habían estado presentes en Euskal Herritarrok durante la tregua de Lizarra. En aquella ocasión, la discusión interna se desarrolló en la legalidad y contó con diversas ponencias críticas con la línea oficial, denominada 'Bateginez' y en la que la violencia se consideraba un «instrumento político». En esta ocasión, en 2009, el debate se desarrolla con un único documento, lo que revela que se pretende acotar la discusión al máximo.
En el proceso de 2000 también se presentó una propuesta de solución al conflicto en Euskadi basado «en los derechos de todos los ciudadanos vascos». En 2004, en la denominada propuesta de Anoeta, se apostaba de forma clara por sacar de la calle «todas las expresiones de violencia». Y ETA siguió asesinando de forma cruel y salvaje. Ahora se apuesta por poner en marcha un proceso «que tenga como base la palabra y la decisión de la soberanía», que debería desarrollarse «sin violencia ni injerencias externas». Distintas palabras, pero mensajes igualmente faltos de contundencia.
Otro de los aspectos que plantea el documento adelantado ayer por el diario 'Gara' es una reflexión sobre el papel de los presos en una hipotética negociación. Hasta ahora, las tesis oficiales de la izquierda abertzale consideraban que este asunto no debía incluirse en la negociación sino que se daba por hecho que la situación de los reclusos variaría en un proceso global. ETA, en este sentido, se negaba a aceptar la premisa de 'paz por presos' y defendía la tesis de 'paz por proceso político'. El texto que Batasuna ha enviado ahora a sus bases para su debate propone «no tener miedo a poner esta cuestión sobre una mesa de negociación y no esperar al final de la misma para abordarlo». Según las fuentes consultadas, este giro de 180 grados en su estrategia con respecto a los reclusos obedece a la situación en la que se encuentra el colectivo de presos, uno de los sectores de la izquierda abertzale más defraudados por la ruptura de la última tregua.
Cambio de postura
Este cambio de postura se produce en el momento en el que se están conociendo documentos críticos con la organización terrorista procedentes de la cárceles y en el que hay una política activa del Ministerio de Interior con respecto a los reclusos de la banda.
El texto, además, asume como un fallo en el proceso de diálogo con el Gobierno de Zapatero la «falta de cohesión interna» de la izquierda abertzale. Al mismo tiempo, hace referencia a la necesidad de buscar una «unidad popular que sea la casa de todos los independentistas de izquierdas».
Esta alusiones reflejan las contestaciones internas que está teniendo la política marcada por el MLNV, en especial, ante la actuación de ETA. De forma paralela, alude a la cada vez mayor representación institucional de Aralar y el fortalecimiento de su apuesta por una izquierda abertzale sin violencia.
En este sentido, es significativo que uno de los puntos en los que incide el documento sea la necesidad de superar la ilegalización. Según diversos analistas, el escenario que se le plantea a la izquierda abertzale en el caso de no poder concurrir a las elecciones municipales de 2011 es «nefasto» y abriría las puertas a su desaparición.
El texto afirma que «el terreno electoral siempre ha sido un campo de batalla principal de la izquierda abertzale». «Lo debe ser aún más para llevar hasta el final el proceso democrático que se propone. Las instituciones son lugares para nuestra actividad política», escriben. Con respecto al polo soberanista, el documento insiste asimismo en que es necesaria «la acumulación de fuerzas» y propone «reunir a los sectores partidarios de la soberanía en una dirección independentista.
En Tuenti
Batasuna reclama un proceso «sin violencia», pero no pide a ETA que deje las armas
Antiguos líderes de Batasuna como Rufi Etxeberria conversan con Rafa Larreina (EA) en la marcha del pasado sábado. / REUTERS
elcorreo.com

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.