Casi un centenar de jóvenes protestan balón en mano contra la retirada de los tableros
«Nuestros hijos se quedan sin alternativas de ocio»
Alrededor de un centenar de aficionados al baloncesto se concentraron ayer a las 21.30 de la noche en las canchas del parque de Doña Casilda para botar balones y así protestar por el desmantelamiento de las canastas. A los habituales de las canchas se unieron ayer decenas de personas que querían mostrar su apoyo a unas instalaciones que han demostrado tener gran aceptación.
El presidente de la Federación Vizcaína de Baloncesto, Germán Monge, no faltó a la concentración. «Éste es el único espacio deportivo al aire libre en todo el distrito y se lo han cargado», lamentaba. Por eso la entidad deportiva hará todo lo que esté en su mano para que vuelva a funcionar en el menor tiempo posible. Ayer aprovecharon la concentración para recoger firmas a favor de las canchas de Doña Casilda. «En 2006 logramos recabar 1.486 apoyos -apuntó- y sólo en los últimos tres días ya hemos recogido más de 500».
Joana, Beatriz, Jone y Andrea son jugadoras del club de baloncesto Universidad de Deusto-Loyola Indautxu. Ayer, tras acabar el entrenamiento, se fueron con los balones directas al parque para mostrar su apoyo a unas canchas donde prácticamente han crecido. «Para los jóvenes éste es un lugar de reunión céntrico y donde hay muy buen ambiente», decían. «Que pongan las canastas donde sea, cualquier cosa menos quitarlas sin más y dejarnos plantados», reclamaban.
En la manifestación de ayer había gente de todas las edades, como Miren y Mikel, que dirigen el club de baloncesto del instituto Unamuno. Ambos son padres de jugadores y se mostraban indignados: «Aquí había un ambiente sano. Luchamos porque nuestros hijos tengan alternativas de ocio y las instalaciones son muy escasas -lamentaban-, si encima nos quitan estas que están en una zona tan accesible».
Entre los manifestantes estaba el portavoz socialista en el Ayuntamiento, Txema Oleaga, que calificó de «impresentable» una resolución judicial «que se carga de un plumazo unas instalaciones deportivas importantes para la juventud de Bilbao» y pidió medidas «menos drásticas». «El gobierno municipal vuelve a hacer gala de su imprevisión. Tenía que haber tomado alguna medida antes de llegar a la retirada de las canastas», afirmó Oleaga.
Mateo, de 11 años, «solía venir con mi pandilla» y estos días reconoce que se ha «aburrido bastante». Desde que no hay canastas le resulta más difícil juntarse con los amigos. ?Espero que esto se solucione pronto?, dice.