Quince días después de recibir en Ferrol el único y sonoro bofetón de la temporada en forma de clara derrota (2-0), Javier Pereira quiso ayer activar la «alerta» para el choque de mañana ante el Lugo. Frente al ahora quinto clasificado y aspirante a meterse entre los mejores de la competición, el técnico del Alavés exigió «salir mucho más enchufados» al césped lucense. Y es que en los dos primeros minutos de la anterior visita a tierras gallegas, la escuadra vitoriana había concedido tres córners y un gol que nunca pudo levantar en A Malata. «Lo de hace dos semanas es sin duda una buena referencia para nosotros. Hay que estar mucho más concentrados», insistió.
Con el triunfo de la pasada jornada ante el Compostela el cuadro albiazul se ha colocado a un punto del liderato, compartido ahora por Ponferradina y Celta B, pero también en disposición de distanciar al Lugo, quinto clasificado, del que le separan cuatro puntos. Pereira admitió que, además de la trascendencia habitual de los encuentros, sería «importante ganar» para abrir hueco. «Es el primer rival después de los cuatro de cabeza y un triunfo nos permitiría tener un buen colchón clasificatorio por si después llegase un traspié», precisó.
«Mucho que crecer»
El Alavés llega al final de la semana con la baja de Diego Segura por sanción y la recuperación de Igor Cuesta, Iker Guereñu y Dani Bouzas para el choque en Lugo. Sin entrar en detalles, Pereira sí apuntó que estos futbolistas «tienen opciones de jugar porque venían de ser parte del equipo». A priori, Bouzas parece seguro en el once y Guereñu, con muchas posibilidades. Con Cuesta, que ha cuajado un buen inicio de campaña, el técnico deberá decidir entre el vizcaíno y Neru, que ante el Compostela jugó su primer partido como titular y, sobre el papel, está llamado a ser uno de los líderes albiazules en esta campaña.
Con unos u otros futbolistas, Pereira aseguró que «lo que no cambiará es el modelo de juego» albiazul, aunque lo cierto es que fuera de Mendizorroza el rendimiento alavesista hasta el momento ha sido desigual, con lagunas drenadas en ocasiones a base de efectividad. El preparador alavesista reconoció que después de ocho jornadas -es decir, rebasado el 20% del campeonato regular- a su equipo le queda todavía «mucho que crecer para alcanzar los objetivos. El equipo sigue formándose», matizó.
«Hay que ser listos»
En ese sentido, apuntó que el cambio de sistema de la pasada jornada, con un 4-1-4-1, se produjo por la ausencia obligada de Bouzas por sanción. «Para mí esto también es crecer, aumentar la riqueza de tu juego y salvar los pequeños obstáculos que sin duda aparecerán en la competición». Pereira considera que la «experiencia» del nuevo dibujo táctico, con Segura y Geni en tareas de media puntas, «puede servir para aplicarlo en otro partido».
Ante un adversario que con quince goles -tres más que el Alavés- es el máximo realizador del Grupo I, Pereira recordó que «sin perder nuestro estilo hay que ser listos» y aprovechar «las ocasiones». El técnico albiazul considera que, al contrario que sucedió con el Racing de Ferrol, el Lugo dispone de «más juego, pero menos físico» que los coruñeses.
En ese sentido, aseguró que existen «semejanzas» entre las plantillas que se medirán mañana, con un adversario «de mucho potencial arriba» y donde destacan «jugadores de banda que manejan el uno contra uno». A cambio, Pereira espera también un oponente «que suele encajar goles y donde sabemos que vamos a tener nuestras ocasiones». Una situación que llevó al técnico albiazul a augurar un partido con goles para mañana. «Si tuviera que apostar» -aventuró- «diría que es difícil que las porterías se queden a cero. Según los números y la capacidad ofensiva de ambos, no sería normal».