Las canastas del parque de Doña Casilda tienen las horas contadas. Al menos, hasta que no se resuelva el conflicto que enfrenta al Ayuntamiento de Bilbao con la comunidad de propietarios del edificio Lezama Leguizamon, en plena Gran Vía. Un juzgado de la capital vizcaína ha emitido un auto en el que ordena al Consistorio que desmonte los tableros de las canastas mientras no se adopte alguna medida que disminuya el ruido en las canchas. El área de Empleo, Juventud y Deporte acata las medidas cautelares decretadas por la sentencia y, en consecuencia, hoy mismo retirará las piezas. Ahora bien, el Ayuntamiento no está dispuesto a renunciar a una de las instalaciones deportivas al aire libre «más utilizadas» de la villa. Y, en un plazo aproximado de 20 días, adoptará las medidas acústicas necesarias que permitan garantizar la práctica del baloncesto en el parque, tratando de alcanzar el «máximo consenso» posible con los vecinos afectados.
El auto de ejecución emitido por el Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 3 de Bilbao tiene su origen en unas quejas vecinales presentadas formalmente en el Consistorio en 2004. Un año después, las protestas derivaron en el inicio de un procedimiento judicial. Y así, con las posturas de vecinos y Ayuntamiento enfrentadas desde entonces, este mismo juzgado emitió el pasado 20 de febrero un fallo en el que ordenaba el desmonte de los tableros para «impedir» el ejercicio de «cualquier práctica deportiva». Como condición para retomar la actividad, el juez instaba a los responsables municipales a adoptar alguna de las medidas enumeradas en la sentencia, como el traslado de las canchas a otro lugar del parque o la instalación de una superficie que reduzca los niveles de ruido. El área de Empleo, Juventud y Deporte decidió recurrir el fallo y la comunidad de Lezama Leguizamon, mientras tanto, solicitó su ejecución provisional.
El juzgado ha accedido ahora a las peticiones de los vecinos y ha dado al Ayuntamiento un plazo de «cinco días» para que retire las canastas. A modo de argumentación, el auto recuerda que la sentencia de febrero ya estableció «claramente de la obligación» de retirar las canastas y añade que, como medida paliativa, no es suficiente con desmontar los tableros durante la noche.
«Derecho al descanso»
El juzgado también rechaza las alegaciones del Consistorio, que insiste en la necesidad de seguir prestando un servicio público y alerta de los «perjuicios irreversibles» que casuaría la retirada de las canastas en los «potenciales usuarios». El magistrado desmonta el primer alegato argumentando que «es de suponer que en Bilbao habrá muchos más recintos públicos donde practicar el baloncesto». Sobre la segunda consideración, todavía es más contundente: el derecho al descanso de los vecinos «debe prevalecer» sobre el derecho a jugar a baloncesto en las canastas de Doña Casilda.
El Ayuntamiento retirará hoy mismo los tableros. Pero insiste en que tratará de adoptar lo antes posible las medidas acústicas necesarias para que el juez revoque su decisión. También espera llegar a un acuerdo con los propietarios sobre unas instalaciones que, a lo largo de 2006, recibieron 1.480 firmas de apoyo.
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