Mucho mejor de lo esperado. Ese fue el comportamiento de la regulación de empleo en las empresas vascas durante el mes de septiembre, que con 94 expedientes aprobados por el Gobierno vasco y 1.476 trabajadores afectados presenta las mejores cifras de los últimos diez meses. Esta evolución rompe, aunque sea de manera temporal, los temores surgidos a lo largo de las últimas semanas, inspirados por un posible recrudecimiento de los problemas de las empresas y una segunda vuelta de los EREs con un aumento de los despidos.
En los nueve primeros meses del año el Ejecutivo autónomo ha autorizado 1.874 expedientes, que han afectado a 51.057 trabajadores, la mayor parte de ellos con suspensión temporal del contrato de trabajo, según informó ayer el Departamento de Empleo y Asuntos Sociales. La evolución mes a mes revela un descenso del recurso a esta fórmula.
Aunque existen dudas razonables en sectores institucionales y empresariales sobre si esta tendencia a la baja podría mantenerse en meses sucesivos, lo cierto es que desde diferentes ámbitos se había podido constatar la mejora de la situación antes de conocerse los datos oficiales. Así, el secretario general del Consejo de Relaciones Laborales de Euskadi, Borja de la Sota, apuntó a EL CORREO que las relaciones que diariamente mantiene el organismo con las empresas les habían permitido detectar esa mejora de la situación, especialmente en Guipúzcoa y Vizcaya. Afortunadamente «en septiembre no está pasando lo que se esperaba», precisó.
Mejor en las empresas
Este alivio puede observarse, asimismo, en las novedades que llegan de la empresas. Por ejemplo, ayer se supo por el sindicato USO que el grupo Sidenor, con plantas en Basauri, Vitoria, Azkoitia y Legazpia, ha renunciado a aplicar la regulación de empleo en este último trimestre y no solicitará nuevos EREs el próximo año, tras haber aplicado en porcentajes mínimos durante el verano la suspensión de empleo autorizada. La planta de Reinosa queda de momento al margen de esta buena nueva.
Fuentes sindicales informaron asimismo de que desde hace unas semanas la firma Bridgestone, con fábricas en Basauri, Galdakao, Torrelavega y Burgos, está trabajando con toda normalidad tras decidir no aplicar parte del ERE. Y también ayer mismo se conoció que la planta de Deba de la multinacional Dana Spicer Ayra Cardan, dedicada a la fabricación de juntas y transmisores para el sector de automoción, ha renunciado al expediente por el que pretendía despedir a 54 de sus 174 trabajadores.
Mala noticia en Amurrio
¿Estamos ante un brote verde que marca el principio del fin de la crisis? Nadie se atreve a asegurarlo. La tendencia en la regulación de empleo de los tres últimos meses es claramente a la baja, pero la propia consejería que dirige Gemma Zabaleta advierte de que «agosto y septiembre son históricamente los meses en que menos EREs se tramitan». Sin embargo, con crecimientos en expedientes y trabajadores afectados que multiplican por diez y por veinte las cifras de años anteriores, este tipo de consideraciones tiene una validez limitada.
La noticia negativa llegó desde Amurrio, donde Tubos Reunidos anunció a los sindicatos su intención de presentar un ERE de suspensión por 13 meses para toda la plantilla -767 empleados- por un 75% de la jornada, con una oferta de retribución del 70% del salario bruto.
Lo que sí ha confirmado septiembre es que el porcentaje de despidos sobre el total de trabajadores regulados se ha disparado. Así, en ese mes, las 187 rescisiones de contrato autorizadas supusieron el 12,7%, cuando en los nueve primeros meses del año esa proporción es del 3%. Los despidos de septiembre, además, corresponden a sólo tres casos.
Otro elemento polémico de la regulación de empleo es la autorización de expedientes que llegan al Gobierno vasco sin el aval sindical, y que las centrales piden que sean denegados por sistema. En los nueve primeros meses han contado con informe en contra de los comités de empresa el 11% de los EREs autorizados, una proporción que en septiembre se ha mantenido en el 11,8%, según los datos difundidos ayer.