El secuestro del 'Alakrana' ha puesto de manifiesto el delicado equilibrio que deben mantener socialistas y populares para salvaguardar el pacto que da estabilidad al Gobierno vasco al margen de la guerra sin cuartel que les enfrenta en Madrid. Ayer, el PP cambió su habitual compañero de viaje por el PNV para sacar adelante en el pleno del Parlamento vasco una propuesta para exigir al Ejecutivo central que autorice el embarque de infantes de Marina en los atuneros, en contra del criterio de los socialistas. Es la segunda vez en sólo una semana que los populares vascos se desmarcan del PSE que, sin embargo, no se quedó solo: EA, UPyD y Ezker Batua pactaron con los socialistas un texto en el que apuestan por la mayor implicación de los armadores «para evitar riesgos» y la búsqueda de una solución «internacional» al problema de la piratería en el Índico, al margen de la militarización de los buques.
Los parlamentarios del PNV devolvieron ayer a los populares el apoyo que les prestaron el 22 de septiembre en el Congreso, al debatirse una moción similar de los jeltzales. En esa votación, que se produjo sólo unos días antes del secuestro del atunero bermeano, el PP ejerció su papel de oposición y no desaprovechó la ocasión de atacar al Gobierno; sobre todo a la ministra Carme Chacón, a la que acusó de tener una actitud «indecente» con los pescadores. Una vez apresado el 'Alakrana', los populares han utilizado el pesquero para desgastar al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero por dejar «a su suerte» a los arrantzales.
Las mismas posturas se trasladaron ayer el Parlamento vasco, con la diferencia de que en la Cámara de Vitoria el PP acostumbra, al menos en esta legislatura, a apoyar al partido en el Gobierno. Aunque no siempre: hace unos días, los populares se desvincularon sorpresivamente de la formación que lidera Patxi López y votaron junto con Aralar y Ezker Batua una iniciativa para conceder más ayudas a los parados sin subsidios. Un desmarque sin efectos negativos para la salud del pacto -no salió adelante al apoyar el PNV al PSE- salvo por el lógico malestar en las filas socialistas.
Ayer la historia se repitió por segunda vez, aunque en esta ocasión con consecuencias de mayor calado político. El Parlamento vasco exigirá oficialmente al Gobierno central que embarque a militares en los atuneros. Todo un revés para el Gobierno de Patxi López, que suscribe a pies juntillas la postura de la ministra Carme Chacón sobre la ilegalidad de este tipo de medidas, «sin encaje» en la ley de Defensa Nacional. La proposición original del PP fue registrada el 14 de septiembre, cuando todavía no se había producido el apresamiento del 'Alakrana'. En ella, Antón Damborenea reclamaba a Madrid un indefinido «incremento de los medios desplegados para proteger» a los pesqueros tras varios intentos de secuestros. El texto de transacción pactado con los nacionalistas que ayer salió adelante es mucho más comprometido e incluye la espinosa cuestión del embarque de militares.
Visto lo sucedido en el Congreso, el desplante del PP en el Parlamento vasco no ha pillado desprevenidos a los socialistas. Además, la seguridad de los atuneros no figura en el pacto de estabilidad, así que no es previsible que traiga consecuencias. Según el texto aprobado ayer, la Cámara de Vitoria pedirá al Ejecutivo central que mantenga conversaciones con los armadores de cara a buscar una solución de futuro. Entretanto, debería posibilitar el embarque de infantes de marina «en número suficiente y dotados de armamento», ya sea en el marco de la 'operación Atalanta' «o al margen de ella». E insta al Gobierno de Patxi López a «exigir» estas actuaciones al Gabinete de su correligionario Rodríguez Zapatero.
Sin «obstáculo legal»
El parlamentario del PNV Unai Rementeria felicitó al PP por la «coherencia» demostrada respecto a «lo que votó en Madrid», mientras reprochó al Ejecutivo vasco que «no haya hecho nada, salvo plegarse» a los dictados de Moncloa. Rementeria esgrimió dos informes jurídicos que constatan que «no hay obstáculo legal» para que los pesqueros lleven militares. «Son barcos de pabellón español y además, pagamos».
«No sé si es la mejor medida o no», se cuestionó el portavoz popular Antón Damborenea. «Lo que sí sabemos es que los atuneros de los países que llevan militares, de momento, no han sido secuestrados», dijo, en referencia a Francia.
PSE, Aralar, UpyD y EB votaron en contra al entender que la presencia de soldados «no es la solución», sino que contribuiría a elevar el clima de violencia en la zona. «A lo mejor conviene renunciar a parte del negocio a cambio de no correr riesgos», dijo el socialista Benjamín Atutxa. Y puso como ejemplo el 'Playa de Bakio', secuestrado en 2008, que ahora «busca atunes en el Atlántico». «Si llenamos los barcos de pistoleros o de militares quizás la próxima vez hablemos de 36 muertos en vez de 36 secuestrados», dijo Mikel Arana (EB).