Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Política

'Caso Gürtel' | Levantado el secreto sumarial

La presidenta madrileña reunió a sus tres ex diputados para pedirles el escaño y, ante su negativa, los apartó del grupo popular en la Cámara

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Aguirre echa a tres parlamentarios imputados y pone en evidencia la pasividad de Camps
Soraya Sáenz de Santamaría y Esperanza Aguirre, durante un acto del Partido Popular. / EFE
De nuevo, Esperanza Aguirre, demostró ayer ser la dirigente popular más expeditiva y se adelantó a todos sus compañeros de partido al expulsar de su grupo parlamentario a los tres diputados autonómicos implicados en el 'caso Gürtel' y ordenar la misma medida a los alcaldes de Pozuelo y Boadilla. Mientras tanto, la dirección nacional sigue a la espera de que el presidente valenciano, Francisco Camps, tome medidas para depurar responsabilidades en la parte de la trama que afecta a su gobierno y a su partido, sospechoso de supuesta financiación ilegal.
Cuando recibió oficialmente su copia del sumario de la causa Gürtel, en la que está personada la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre no perdió el tiempo. Durante la mañana, tras la reunión del consejo de gobierno, citó en la Asamblea a los tres parlamentarios implicados, Alberto López Viejo, Alfonso Bosch y Benjamín Martín Vasco. En una reunión a solas con los tres, les pidió que renunciaran a sus escaños en la cámara autonómica pero los imputados alegaron los consejos de sus abogados para descartar la pérdida del aforamiento que devolvería la causa a los tribunales ordinarios.
Fue entonces cuando les comunicó que serían expulsados del grupo parlamentario si no pedían voluntariamente su baja en el mismo. Y ellos accedieron en el mismo instante. La Mesa de la Asamblea acordó ayer por la tarde situarlos como diputados «no adscritos» puesto que no pueden constituirse en grupo mixto para lo que se requiere un mínimo de cinco miembros. Aún así, el PP sigue teniendo mayoría absoluta en la cámara ya que cuenta con 64 escaños de los 120.
A continuación, la presidenta del PP llamó a los alcaldes de Pozuelo y Boadilla, Jesús Sepúlveda y Arturo González Panero, y les conminó a dejar sus respectivos grupos municipales, a lo que los imputados accedieron.
Libre ya de estas cargas, acudió al pleno de control parlamentario para someterse a las preguntas de la oposición, no sin antes detenerse en el pasillo para comunicar la noticia a los medios de comunicación. «Los tres diputados me han comunicado su decisión de abandonar el grupo parlamentario en este mismo momento», explicó a su manera la resolución. La presentación de la medida con carácter voluntario es la fórmula que utilizan habitualmente los partidos políticos para dar una imagen de pretendida unidad, aún en medio de tan graves dificultades.
Pero, en realidad, el objetivo que perseguía Aguirre -y logró- era no tener que sentarse nunca más al lado de los tres presuntos corruptos a los que la Justicia acusa de cohecho, tráfico de influencias, fraude fiscal, asociación ilícita, blanqueo de dinero y falsedad en documentos. Al mismo tiempo, se cargó de razones para responder a la oposición, en el turno de preguntas, en el que afirmó que «nadie que esté imputado en este asunto llamado Gürtel sigue teniendo ninguna responsabilidad en el PP» de Madrid.
La presidenta de Madrid se adelantó a las decisiones de la dirección nacional o las que, en su caso, pueda adoptar el PP valenciano, también afectado por el escándalo de la trama corrupta.
Fuentes de la Comunidad explicaron que Aguirre actuó de forma autónoma sin consultar ni dar cuenta a Rajoy de su decisión de expulsar a los imputados de los grupos populares. Es un paso más del PP de Madrid, después de haber forzado la dimisión de los alcaldes y del consejero, así como la suspensión de militancia de todos los afectados cuando empezó a actuar contra ellos el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad.
Bárcenas y Merino
Los populares madrileños esperan que el resto de los órganos del partido en otros ámbitos sigan la senda marcada por Aguirre, lo que significaría que Rajoy tendría que pedir al senador y ex tesorero Luis Bárcenas que abandone el grupo popular en la cámara alta si el Tribunal Supremo avanza en sus actuaciones contra él. E igual camino tendría que seguir el diputado Jesús Merino.
La rápida reacción de la presidenta madrileña contrasta con la lentitud de reflejos y la pasividad de Camps que sigue sin asumir la delicada situación en la que le ha situado la actuación policial y judicial del 'caso Gürtel'. Mientras el juez que instruye el tronco central de la causa, Antonio Pedreira, estudia incorporar al sumario el informe de la policía sobre la supuesta financiación ilegal del PP de la Comunidad Valenciana, su presidente parece 'noqueado' y sin capacidad de reacción. La dirección nacional le ha pedido que actúe y en la organización se esperan dimisiones que no llegan.
El vicesecretario de Comunicación y diputado valenciano, Esteban González Pons, reconoció que el 'caso Gürtel' es un problema para su partido pero también «una oportunidad» para luchar contra la corrupción y presentó al PP como la víctima «de algunas personas que se han financiado a costa del partido».
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS