
El presidente depuesto, Manuel Zelaya, atiende a la prensa. / Reuters
Satisfacción en Estados Unidos
El Gobierno de Estados Unidosha expresado su satisfacción por el resultado de la misión de cancilleres de la OEA en Honduras, ya que entiende que este primer diálogo directo entre representantes del depuesto Manuel Zelaya y del Gobierno 'de facto' representa un avance sustancial en el conflicto político.
El portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, ha indicado que "es importante que ellos hayan sido capaces de establecer este diálogo cara a cara entre las dos partes, pero no quiero inflar las expectativas". El portavoz de Hillary Clinton ha declarado que estos avances "son un poco más productivos" de lo que se puede apreciar desde la opinión pública.
La delegación diplomática, encabezada por el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, viajó a Tegucigalpa para destrabar la crisis, originada con el golpe de Estado del pasado 28 de junio en el que se expulsó a Zelaya del país. Tras reunirse con ambos mandatarios, los cancilleres se muestran optimistas ante los avances de las negociaciones aunque aún no se haya llegado a ningún acuerdo.
Para Zelaya, la culpa de la escasez de resultados en estos primeros contactos la tiene el Ejecutivo interino, que "no entiende el lenguaje de la paz y la civilización porque promueve la barbarie y la fuerza". "Yo soy optimista ante cualquier escenario de diálogo, pero no quiero tampoco presentar falsas expectativas sobre la voluntad de los que dieron el golpe de Estado, que es sumamente negativa", ha lamentado el mandatario.
Tras la segunda jornada de negociaciones, la ministra de Trabajo y representante del presidente depuesto, Mayra Mejía, ha asegurado que el diálogo va "por buen camino" y que se ha logrado un avance del "25%", pero no ha precisado sobre qué asuntos porque hacerlo, ha dicho, "sería abrir un debate público". Mejía ha reiterado que la restitución de Zelaya "no se negocia", y ha subrayado que en esta crisis se juega "la sobrevivencia de la democracia, no sólo en Honduras sino en el mundo, en Latinoamérica".
El sindicalista Juan Barahona, también delegado de Zelaya, ha dicho que todavía "no hay nada en concreto" y que las reuniones continuarán mañana en el hotel de Tegucigalpa donde empezaron ayer. Barahona ha indicado que se ha abordado en general el Acuerdo de San José, propuesto por el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, mediador en la crisis, pero que sobre la restitución de Zelaya "no hay nada todavía" y ha reiterado que es un asunto que sigue en "un punto muerto".
Aproximación en "puntos importantes"
La ex presidenta de la Corte Suprema de Justicia, Vilma Morales, integrante de la delegación de Micheletti, ha manifestado que en los primeros dos días las comisiones alcanzaron "una aproximación" en "puntos importantes", entre ellos la metodología del diálogo. Ha reiterado que la agenda contiene "la base del Acuerdo de San José y, por supuesto, su adecuación" a las circunstancias actuales de la crisis política, pues Arias presentó su propuesta en julio pasado.
Además de Mejía y Barahona, a Zelaya le representa en el diálogo su ministro de Gobernación (Interior), Víctor Meza, mientras que los delegados de Micheletti son, aparte de Morales, el empresario Arturo Corrales, y el abogado Armando Aguilar.