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culminada su estructura

Los edificios municipales de Bilbao culminan su estructura a falta de vestirse de vidrio

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La nueva sede del Ayuntamiento de Bilbao ya ha tocado techo con su estructura y pronto empezará a vestirse con 5.300 metros cuadrados de vidrio. Antes de ver su piel, desde ayer los peatones curiosos que se acerquen a la plaza Erkoreka pueden imaginar con precisión cómo serán los dos bloques que concentrarán el grueso de la actividad administrativa. Uno de ellos, el más próximo a la Casa Consistorial, tiene un voladizo que permite ganar espacio público a la entrada del edificio y que acaba de quedar al descubierto, tras retirar los elementos auxiliares que lo sustentaban.
Siempre es bueno oxigenar las relaciones entre la Administración y los ciudadanos. La explanada de 600 metros cuadrados que dará acceso a las oficinas desahogará una zona con pocos espacios libres y contribuirá a mantener las distancias entre el viejo y el nuevo Ayuntamiento. El equipo de arquitectos IMB asumió el diseño del complejo con la premisa de respetar la identidad del edificio histórico, obra de Joaquín Rucoba, tal como hizo cuando levantó la Biblioteca en la trasera del Palacio foral.
El solar de San Agustín también está detrás del Consistorio y los bloques tienen la altura justa para que con la perspectiva más clásica, desde la plaza Venezuela, permanezcan agazapados. Las fachadas «no son paralelas» a las de la sede actual y tienen cierta inclinación «para favorecer la entrada de luz», explica el arquitecto Eduardo Múgica. La línea diagonal que abre el edificio hacia la plaza y el callejón no ha sido fácil de trazar. El inmueble tiene un vuelo de 15 metros, una zona diáfana sin pilares que se apoya en sendas vigas de celosía, en la planta primera y en la cubierta. Para construirlo se ha utilizado una estructura auxiliar que ayer fue desmontada pieza a pieza. La víspera se hizo la maniobra de transferencia de cargas, «ajustando tramos de milímetros y compensando las deformaciones».
A medida que se cortaban los pilares de acero, el retranqueo del edificio tomaba forma ante los ojos de los responsables de la obra y algunos espectadores. Uno de ellos no se resistió a acercarse para seguir las explicaciones del arquitecto. Con el voladizo que «invita a entrar» en las oficinas municipales culmina la estructura del complejo, «a falta de algunos remates». Será el último estirón del esqueleto que empezó a crecer el 23 de febrero con los pilares del sótano, una vez concluida la fase de excavación y cimentación.
Llegar a la cota cero «fue muy laborioso. Hasta nivel de calle todo es de hormigón», explican los técnicos municipales. En abril afloró a la superficie la estructura metálica de color rojizo que enmarca todo el complejo como una gran ventana. Allí dentro, entre la maquinaria y los forjados de hormigón, ya brillan los primeros paneles de vidrio, que empezarán a colocarse la próxima semana. Las fachadas orientadas al sur tendrán una doble piel que funcionará «como un auténtico regulador de temperatura».
Iluminación 'inteligente'
Junto al Consistorio ya se observa la carpintería de la fachada interior y también los anclajes metálicos de la segunda piel. Entre ambas habrá una distancia de 80 centímetros y una rejilla para matizar la luz y lograr mayor o menor ventilación. Los paneles, fabricados en Zaragoza, serán de un vidrio «extraclaro» que garantiza las condiciones de protección y aislamiento térmico. El objetivo es que los edificios municipales puedan pasar seis meses al año sin calefacción ni aire acondicionado.
El montaje de los paneles deberá concluir para el 31 de enero, según el plan de obra. Tienen 3,5 metros de altura, de suelo a techo de cada planta. Serán necesarios 5.300 metros cuadrados para vestir los dos bloques -uno de cuatro alturas y otro de seis- y el edificio puente, que también acogerá despachos y oficinas. Por debajo pasará una escalinata que dará acceso directo a los vecinos de Uribarri a la plaza Erkoreka.
Quizá la que empieza ahora sea la fase más espectacular de las obras, la que dará brillo a los nuevos edificios al compás de los movimientos de la grúa. Después comenzará el trabajo de puertas adentro para acondicionar el 'hogar' de más de 500 funcionarios, con 10.000 metros cuadrados de superficie construida. Todos ellos trabajarán a menos de siete metros de una cristalera. La iluminación estará controlada por un sistema 'inteligente' que detecta la incidencia de la luz natural para paliar el gasto energético, y el complejo también participa en un proyecto de investigación sobre soluciones constructivas para reducir los niveles de ruido.
Todo deberá estar a punto en la primavera de 2011 para iniciar la mudanza de los departamentos técnicos: Obras y Servicios, Circulación, Transportes y Aparcamientos, Urbanismo y Medio Ambiente y la Oficina de Uso del Espacio Público. Las áreas más visitadas por el público -como Hacienda y Acción Social- ya se han acomodado en el edificio Aznar y los dos grandes salones, el árabe y el de plenos, seguirán en la casa de Rucoba.


t.abajo@diario-elcorreo.com
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