
Pedro Sanz, en la imagen con Cospedal, es un abanderado del 'no' al blindaje del Concierto. / M. HERREROS
La política hace a veces extraños compañeros de cama, pero cuando se trata del Concierto Económico no hay amigos. Antonio Basagoiti insistió ayer en lanzar un mensaje a sus compañeros de Madrid sobre la necesidad de dar rango de ley a las normas fiscales vascas. «Pedimos lo mismo que Madrid, Andalucía, Asturias o La Rioja. Que cuando aprobemos impuestos se aprueben como en el resto de comunidades. Por eso a algunos de fuera de Euskadi les digo: 'Están ustedes blindados'». El líder del Partido Popular vasco no arroja la toalla, pero le ha salido un rocoso rival al lado de la muga. Pedro Sanz, el presidente riojano, volvió a mostrarse como abanderado del rechazo a la propuesta. «Con el blindaje se está produciendo una injusticia y un perjuicio para nuestros intereses y los de las autonomías vecinas», advirtió.
Aunque parezca lo contrario, ambos pertenecen al mismo partido. Las críticas del 'barón' riojano del PP revelan la división interna que el reforzamiento legal del Concierto produce entre sus dirigentes nacionales. Y ponen de manifiesto que los populares vascos van a tener que sudar tinta china para salirse con la suya y no quedarse descolgados el martes del resto de grandes partidos de Euskadi, cuando comience el trámite sobre la reforma en el Congreso de los Diputados.
Aunque en el fondo de la cuestión el acuerdo sea más o menos unánime entre PNV, PSE y PP, pocas veces un 'sí' suscita tantos 'noes'. Basagoiti lo puso ayer sobre la mesa. En una entrevista en ETB, señaló cuáles son, a juicio, las «pegas» que afronta lo que se viene en llamar el blindaje del Concierto. Por un lado, el Presupuesto de Zapatero, que volvió a calificar de «nefasto para salir de la crisis». Por otro, acusó al PNV de promover «un chantaje» al querer vincular el debate a su eventual apoyo a las Cuentas del PSOE, necesitado de respaldos para sacar adelante el proyecto.
En opinión del líder del PP vasco, los nacionalistas de Iñigo Urkullu buscan sacar réditos, «intentado vender que el PNV es el que consigue las cosas para Euskadi». «Mi sensación es que tengo una carrera de obstáculos y los obstáculos más que internos son externos», indicó.
«Somos peleones»
Pero internamente sabe que tiene una papeleta difícil de resolver. El anunciado rechazo del PP nacional a la propuesta de Concierto que defienden los populares vascos le ha obligado a redoblar la presión ante sus compañeros. Un día después de pedir a Mariano Rajoy su mediación, Basagoiti explicó ayer que confía en que su partido corrija sus posiciones para evitar un 'no' rotundo en la votación del martes en el Congreso. «Somos muy peleones. No perdemos la esperanza», apuntó tras el órdago de «que se presenten ellos» en las elecciones en Euskadi si le llevan tanto la contraria. Ayer señaló que el «toque» dado a la dirección nacional podría dar sus frutos. El PP vasco se conformaría con una abstención para salir airoso del envite ante los electores vascos, aunque lo tendrá difícil si finalmente se imponen las tesis de 'barones' como Pedro Sanz.
El presidente de La Rioja ha liderado la oposición a este cambio legislativo porque, en su opinión, puede dar al traste con su estrategia contra la rebaja fiscal a las empresas asentadas en el País Vasco. Tanto esta autonomía como Castilla y León, también gobernada por el PP, son los vecinos que más se incomodan con el Concierto.
Sanz lo demostró ayer con un contundente rechazo a la propuesta de reforzar el marco legal de la fiscalidad vasca: «Los riojanos se sienten engañados y traicionados por Zapatero». Para Sanz, el blindaje es «un abuso del desarrollo del Concierto». «Si durante treinta años hemos podido recurrirlo, ¿por qué nos quieren condenar ahora a no poderlo hacer?», se preguntó. Como concesión a sus colegas vascos, dijo que los de Basagoiti «pueden pedir el máximo para sus ciudadanos», gracias a «la grandeza del Estado autonómico».