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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 8 febrero 2012

Vizcaya

el centro, construido en 1975, se encontraba en situación ilegal

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La residencia Reina de la Paz estará todo un año vacía antes de su derribo
La propuesta inicial contempla duplicar plazas. / M. BARTOLOMÉ
La residencia Reina de la Paz pasará todo un año sin huéspedes antes de ser derribada. La BBK tiene previsto iniciar la demolición del edificio, que incumple la normativa del Gobierno vasco sobre servicios sociales para la tercera edad, a finales de este ejercicio o principios de 2010. Todavía no ha pedido la licencia al Ayuntamiento de Bilbao, lo que ha puesto en guardia a los partidos de la oposición y a los familiares de los usuarios que han sido realojados en otros centros de Bilbao, el Txorierri y Barakaldo.
Su salida no fue fácil. El anuncio del cierre de la residencia del barrio de Ibarrekolanda, que tenía 325 plazas, abrió un largo conflicto que se hizo visible en la calle y en las instituciones. Tanto el Parlamento vasco como las Juntas Generales aprobaron mociones contra el desalojo de los internos, mientras la BBK advertía de que no había otra salida porque el centro, construido en 1975, se encontraba en situación ilegal. Los últimos residentes se marcharon en diciembre de 2008, cuando venció la prórroga otorgada por la Diputación.
Desde entonces no se escucha ningún ruido, tampoco el de las máquinas excavadoras. «Cuando se les dio el ultimátum, todo parecía muy urgente», afirma la portavoz del PP en el Ayuntamiento de Bilbao, Cristina Ruiz. Su grupo ha presentado varias preguntas al área de Urbanismo para confirmar que hasta el momento no se ha solicitado el permiso de derribo ni se ha presentado el proyecto de la futura residencia. También el PSE ha pedido la comparecencia del concejal de Acción Social, Ricardo Barkala, y los ediles que forman parte del consejo de la BBK. Txema Oleaga reclama que asuman «un compromiso claro» sobre los plazos de construcción del inmueble que permitirá el regreso de los mayores.
«¿Ya han empezado?»
La caja de ahorros anunció que el nuevo complejo, que también dará cabida a jóvenes y discapacitados, abriría sus puertas a finales de 2011. Algo que sólo puede cumplir si los trabajos arrancan cuanto antes. De momento, está elaborando el proyecto constructivo y el plan de viabilidad económica. La propuesta inicial, elaborada por la ingeniería Idom, contemplaba una inversión de 50 millones de euros para duplicar la oferta de plazas. De 375 pasaría a 675 repartidas entre tres colectivos: mayores, discapacitados y jóvenes sin recursos que vivirían en régimen de alquiler.
En los últimos meses, la BBK ha mantenido contactos con varias asociaciones para dar una utilidad a los enseres acumulados en las habitaciones vacías del Reina de la Paz. La mayor parte de las camas articuladas y grúas se han cedido al centro de ayudas técnicas de la Diputación para personas dependientes. Otros materiales y medicamentos se han repartido entre entidades como Agiantza, Etorkintza, Bagabiltza, Bizitegi, Elkarbanatuz o Izangai. El proceso, que está resultando «más largo de lo previsto», acabará en breve y su intención es iniciar el derribo en pocos meses.
Mientras tanto, la vida sigue para las personas mayores en otros escenarios. «En cuanto nos ven nos preguntan: ¿cómo van las obras, ya han empezado?», afirma Cristina García, que tiene a su abuela en Zamudio. «Antes tenían vida en la ciudad, iban y venían, y ahora saben lo que es estar en un geriátrico», lamenta. Julen Bilbao, otro miembro de la plataforma de familiares de residentes, asegura que el Reina de la Paz «ya debería estar derribado», según los plazos que les anunciaron los responsables de la BBK durante el conflicto. Él visita a su madre, de 93 años, en Erandio. «Ella cantaba en el coro, tenía actividades». La ve «más apagada» y se queja, «como muchos otros, de la comida».



t.abajo@diario-elcorreo.com
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