
La Policía turca detiene a una manifestante durante la protesta./ Reuters

La Policía turca se ha enfrentado con bombas lacrimógenas y cañones de agua./ Reuters

Los enfrentamientos se repitieron ayer, en los que una persona murió de un infarto y otra resultó herida./ Reuters

En los disturbios han resultado detenidas al menos 25 personas./ Ap
Erdogan: «Protestar no es atacar»
El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, quien ayer había instado al FMI a "escuchar a los que protestan" mientras en el exterior de la asamblea arreciaban los disturbios, ha criticado la violencia de los manifestantes.
"Protestar no es atacar. ¿Qué ha hecho un comerciante para que le apedrees la luna de su negocio? Estás destrozando algo que vale todas las ganancias de ese comerciante durante una semana, quizás durante un mes", dijo el mandatario turco.
"Si quieres protestar, coge un megáfono y vete a gritar o a desplegar pancartas a uno de los 14 puntos (de la ciudad) que se os han ofrecido. Di todo lo que tengas que decir pero no rompas cristales, (...) porque entonces pierdes todas tus razones", ha añadido.
La Policía turca se ha enfrentado con bombas lacrimógenas y cañones de agua a entre cien y doscientos manifestantes concentrados por segundo día consecutivo en Estambul para expresar su repulsa al Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM). En los disturbios, al menos 25 personas han sido detenidas.
Según las televisiones turcas, se produjo un violento enfrentamiento entre policías y un grupo de manifestantes, muchos de ellos con la cara cubierta, en el distrito de Sisli, en pleno centro de Estambul, cuando éstos se dirigían hacia el recinto donde se celebraban las reuniones. Los manifestantes huyeron por callejuelas, apedreando negocios y oficinas bancarias, hasta llegar a la circunvalación de la autovía E-5, donde intentaron detener el tráfico y atacaron con piedras varios coches de Policía. Dos agentes salieron de un vehículo policial y realizaron varios disparos al aire antes de alejarse de los manifestantes.
Las escenas se repitieron ayer en la céntrica plaza de Taksim, donde una persona murió de un infarto y otra resultó herida. Además, algunos grupos radicales dentro de la manifestación convocada por sindicatos y partidos de izquierdas lanzaron varios cócteles molotov y apedrearon negocios y sedes bancarias. En total ayer fueron detenidas 96 personas.
Algunos diarios turcos han criticado la "desproporción" en el uso de la fuerza policial ya que para reprimir una manifestación de entre 1.500 y 2.000 personas se utilizaron 10.000 efectivos. El gobernador de Estambul, Muammer Güler, ha salido al paso de las críticas instando a diferenciar entre "la libertad expresada a través de la violencia y la libertad de expresión".