La capital de la Llanada, Salvatierra, vivió ayer su popular feria otoñal. Como complemento a la fiesta, un estelar de postín en el frontón municipal. Martínez de Irujo y Fernando Goñi contra Titín III y Pascual, a quienes de salida la cátedra otorgó el papel de víctimas. Sin embargo, después de 42 minutos, se hicieron con una victoria contundente: 22-9
Llenazo. El personal estaba deseando ver en directo al que sin lugar a dudas es el pelotari del año, Martínez de Irujo, que venía de firmar una actuación apoteósica el pasado sábado en Biarritz, que con el guardaespaldas de ayer ridiculizó (22-5) al benjamín de los Olaizola y Mendizabal II, que fue un zaguero menor.
Pero el de Ibero, que es un delantero de otra galaxia, también tiene sus debilidades y rarezas. Ayer sacó a relucir su carácter volcánico y rubricó un comportamiento poco edificante para un campeón de su talla. Lo mismo en juego que en conducta. Hay que saber guardar las formas. El público lo abucheó en varios pasajes del partido. Estuvo abatido en juego, ataque y defensa, ante un rival digno de admiración. Porque el de Tricio se marcó un partido soberano. Tuvo toque, velocidad, definición y llevó a cabo un despliegue prodigioso en defensa. Es verdad, reapareció el viejo león riojano. Y lo hizo ofreciendo su mejor versión de los últimos meses. La grandeza de antaño, que había quedado olvidada en el baúl de los recuerdos desde el principio del estío, la volvió a exhibir con generosidad. Su aportación al juego fue determinante. Finalizó 10 tantos y dos saques, que fueron errados por el de Ibero al poner en circulación la volea. Y no perdió ningún tanto. En el rincón encontró una mina de oro. Sumó siete tantos en ese difícil recoveco de la cancha. El primer tanto que subió a su casillero (1-0) fue una voleita suave, acunando la pelota en la palma de la mano, fue el preludio.
Una buena noticia
El resurgir de Titín III es una buena noticia para la pelota. Con casi 41 años, los cumplirá en enero, poner en evidencia al número uno de la modalidad sólo está al alcance de los privilegiados. De esa clase de deportistas que mantienen su vena competitiva hasta el fin de su carrera. De Irujo ya está casi todo dicho. En sus genes lleva asociadas las células de la genialidad y las de un 'showman'. No deja a nadie indiferente. Su zaguero estuvo aseado, sin grandes alardes. Y Pascual mostró más fallos que pelotazos desgarradores.
El encuentro preliminar resultó tedioso. Ofreció un juego lleno de toboganes, con tantos bien terminados y mucha precipitación. El IX de los Berasaluze y Arruti terminaron ganando (22-14) a Capellán, que tuvo unos inicios erráticos, y Eulate, que no termina de romper.