Todo está preparado para que, a más tardar la próxima semana, los atuneros de las armadoras vascas que faenan en el Océano Índico con pabellón extranjero dispongan de seguridad privada a bordo para defenderse de posibles ataques piratas. Esta labor correrá a cargo de 'soldados de fortuna' británicos especializados en misiones de alto riesgo y con experiencia en labores de vigilancia de buques. Como ya adelantó EL CORREO a mediados de septiembre, las empresas llevaban algún tiempo estudiando la medida y ante la negativa del Gobierno español a incluir infantes de marina en los barcos, tal y como ha hecho el Ejecutivo francés, han decidido dar un paso al frente para poder trabajar con «un mínimo de garantías».
«O eso o tenemos que amarrar los barcos porque perderemos los meses buenos en los que se puede salvar la campaña, que empiezan ahora», adelantaron desde una de las, al menos, tres compañías bermeotarras que pondrán en marcha este despliegue. Los trámites administrativos para que estos buques de bandera extranjera -la mayoría llevan el estandarte de la República de Seychelles-, pueda introducir profesionales armados «ya se han realizado con el país correspondiente y todo está en regla». Los barcos con pabellón español no pueden embarcar, de momento, seguridad privada ya que faltan los permisos.
El primer lote de armas destinado a esta misión recalará en la isla de Mahé el próximo viernes vía aérea, mientras que los profesionales encargados de custodiar a los buques lo harán, muy probablemente, antes. Ya no hay marcha atrás e, incluso, algunas empresas han adelantado para esas fechas los relevos programados inicialmente para mediados de mes con el fin de que los barcos recalen a puerto sólo una vez. Cada atunero dispondrá de cuatro 'soldados de fortuna' a bordo provistos de armas automáticas de largo alcance para garantizar su seguridad.
«Se habilitará algún compartimento del barco como puede ser la sala de oficiales para que se alojen», explicaron. Asimismo, se les dotará a los buques de un espacio para transportar las armas con garantías. En la actualidad, alrededor de una treintena de embarcaciones pertenecientes a armadoras vascas, entre atuneros y maciceros, faenan en el Índico y cerca del 60% son de bandera extranjera. En un principio, la idea era que estos barcos faenasen en pareja junto a otro de la misma empresa que navegue con pabellón español, pero este extremo todavía no es definitivo ya que «habrá que ver qué dice el Gobierno de Zapatero al respecto».
Nueva alarma
Inicialmente, el contrato con la empresa británica que prestará el servicio será hasta enero, «aunque si la cosa funciona podría prolongarse». La inclusión de estos equipos de cuatro 'soldados de fortuna' en cada atunero costará a las armadoras más de 24.000 euros de media al mes, aproximadamente, además del coste del armamento y munición. «Tenemos que dejar de ser el chocolate del loro para los piratas», recalcaron.
Los marineros que faenan en el Índico subrayan una y otra vez que los barcos franceses no sufren ningún ataque por parte de los piratas «porque saben que disponen de marines a bordo. Uno de sus patrones me confirmó el otro día que ellos se acercan hasta las 250 millas de la costa sin ningún temor», aseguró un capitán que acaba de llegar del Índico. Precisamente ayer volvió a saltar la voz de alarma entre los atuneros al detectar, a escasas 160 millas de las Seychelles, una embarcación que remolcaba dos lanchas fuera borda y que muy probablemente pertenecía a algún grupo pirata. «¿Dónde está la 'operación Atalanta'?», se preguntaron.