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Sociedad

Secuestro de un atunero bermeano en el Índico

El atunero está fondeado cerca de la costa vigilado por dos fragatas
Garzón asume el caso y podría reclamar el traslado de los piratas

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Soldados españoles abren fuego y detienen a dos de los secuestradores del 'Alakrana'
españoles capturan a un pirata somalí en una operación anterior. /AP
Se aceleran los acontecimientos en torno al 'Alakrana', el atunero de Bermeo secuestrado el viernes por piratas somalíes. El barco, con 36 hombres a bordo, entre ellos ocho gallegos, siete vascos y un andaluz, está bajo control, fondeado frente a la costa desde ayer al amanecer y vigilado por una fragata española y otra francesa. El lugar es Haradhere, según fuentes oficiales, al norte de Mogadiscio. La tripulación está bien y pudo llamar a casa para tranquilizar a sus familias.
Así quedó bloqueada la situación después de que el Ejército español hiciera durante la noche una demostración de fuerza al arrestar a dos de los piratas, que huían hacia tierra en un bote cargado con catorce petacas de combustible. Se trata de la embarcación de abordaje que arrastraba el 'Alakrana' en las imágenes tomadas estos días. Fueron perseguidos por un helicóptero de la fragata 'Canarias', que abrió fuego para intimidarles. No es la primera vez que el Ejército español interviene en el Índico, pero sí la más enérgica y espectacular.
De este modo se reduce el margen de maniobra de los secuestradores y la situación parece entrar en una pausa a la espera del desenlace. «Todas las posibilidades están abiertas», dijo el jefe del mando de Operaciones del Estado Mayor de la Defensa, el general Jaime Domínguez Buj, que aclaró de inmediato que la seguridad de la tripulación es la prioridad. En esta ocasión, en comparación con el secuestro del 'Playa de Bakio' en abril de 2008, se están quemando etapas. Al menos no hay incertidumbre sobre la situación real del barco y ya está al alcance no de una, sino de dos fragatas. Hace año y medio tuvieron que transcurrir varios días para llegar a este punto, lo que aumentó la angustia de las familias. Luego la liberación llegó pronto. En total, fueron seis días. Esta vez hay menos confusión, aunque se desconoce el efecto que puede causar en los captores el hecho de haber perdido a dos hombres y que se haya producido un enfrentamiento armado.
En estos casos la clave es dar con el canal adecuado para tratar con los secuestradores, y ésta es la parte oculta y decisiva que se está desarrollando en estos momentos. Somalia, debe recordarse, es un país roto que no existe, fragmentado en territorios en poder de tribus y señores de la guerra. Según los expertos, que el barco esté aislado y controlado sin poder tocar tierra es una buena noticia, porque está localizado en todo momento. En tierra los rehenes se pueden trasladar, esconder o vender a otros grupos.
Sobre el caos que reina en Somalia son buena prueba las noticias llegadas ayer de dos ciudades portuarias de referencia, Haradhere -donde estaría el 'Alakrana'- y Eyl. Según señaló la agencia Efe, los consejos de ancianos de ambas localidades se oponen a la piratería y pidieron que no se lleve el atunero a su costa. No obstante, hay que tener cautela con las noticias de Somalia, siempre confusas y que llegan a través de contactos locales, pues no hay medios occidentales en el lugar. Ya con el 'Playa de Bakio' surgieron reconstrucciones y datos que luego se demostraron totalmente infundados y sólo contribuyeron a preocupar a las familias.
Posible intervención
Lo que es nuevo y abre más escenarios es la presión militar sobre los secuestradores, que deja claro que el Ejército puede intervenir velozmente si lo considera adecuado. Así ocurrió la noche del domingo, cuando la fragata 'Canarias', que seguía al pesquero a 160 millas de la costa, observó que el esquife pirata se alejaba de la nave con dos hombres a bordo. Desvió su rumbo para seguirlo, mientras la 'Germinal', la fragata francesa, continuaba la persecución del atunero. Localizado el bote por un avión P3-Orión español, la 'Canarias' envió tras él un helicóptero que, una vez distanciados del 'Alakrana' y tras obtener el visto bueno del Gobierno, realizó unos disparos de intimidación. Así logró que se detuviera a 135 millas. Los dos individuos echaron las escalas por la borda y levantaron los brazos. Fueron enviadas dos embarcaciones ligeras que abordaron la lancha, aunque uno de los piratas tuvo «una reacción amenazante» y resultó herido de bala, según Defensa. No se ha aclarado cómo se produjeron las lesiones, pero su estado es «leve», dijo el Ministerio. El 'Alakrana', entretanto, siguió su marcha hacia el norte hasta detenerse a las 7.30 horas frente a Haradhere.
Los dos piratas fueron trasladados a la fragata e interrogados, y ahora quedan bajo la jurisdicción de la Audiencia Nacional. Baltasar Garzón, que actuó en sustitución del titular del Juzgado Central de Instrucción número 1, que estaba de guardia, abrió una causa por un presunto delito de secuestro y otro de terrorismo y algunos medios especulaban con la posibilidad de que solicitara el traslado a Madrid de los detenidos para ser interrogados. No obstante, es probable que los bandidos acaben en Kenia, pues la UE tiene un acuerdo con este país para que sean juzgados allí los detenidos en el curso de la operación europea de seguridad. Así ocurrió el pasado mes de mayo con los 13 piratas arrestados por el petrolero de la Armada 'Marqués de la Ensenada', tras un cierto embrollo judicial.
Fuente de información
Los dos detenidos dan un giro al caso y pueden ser una valiosa fuente de información sobre la situación exacta dentro del 'Alakrana', pues pueden detallar cuántos piratas hay, a qué grupo pertenecen y las armas de las que disponen. Datos esenciales para resolver el secuestro.
Lo poco que se sabe de lo que está pasando en el interior del atunero lo contaron ayer los propios marineros, a quienes los piratas permitieron llamar a casa y hasta recibir llamadas de los medios de comunicación. El capitán pudo hablar con el embajador español en Kenia, Nicolás Martín Cinto, que está llevando el peso de la gestión del caso. Durante estos años el diplomático ha labrado una notable experiencia en secuestros en Somalia, como el de una médico leonesa en 2007 y un fotógrafo en 2008, o el mismo 'Playa de Bakio'. En aquella ocasión Martín Cinto viajó a Mogadiscio, una de las ciudades más peligrosas del mundo, para abrir personalmente los contactos con los secuestradores. Todos los casos acabaron bien.
Las conversaciones telefónicas de ayer con las familias fueron breves, pero sirvieron para dar tranquilidad. «Mi padre nos dijo que les tratan bien y que estuviéramos tranquilos», dijo Cristina Blach, hija del patrón del pesquero, que pudo hablar dos veces con él. Según reconoció, las llamadas les parecen una buena noticia. «Sabemos que el barco está controlado, que están bien y que hacen todo lo posible», dijo sobre la labor del Gobierno.
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