Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Política

vi congreso del pse

El líder socialista configura una ejecutiva con 16 rostros nuevos y vocación «municipalista»

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Marzo de 2002. Patxi López se hace por primera vez con la secretaría general del PSE con un delicado equilibrio interno. La fractura en la que viven los socialistas vascos tras la dimisión de Nicolás Redondo Terreros es como una falla telúrica. Más pronto que tarde, todos esperan un nuevo terremoto que diluya los cimientos del nuevo líder. Siete años después, el VI congreso que su formación clausuró ayer dibuja un escenario muy diferente. López es lehendakari y, posiblemente, el dirigente con más poder en la historia del PSE, capaz de situar en las piezas más delicadas del engranaje a hombres de su entera confianza. Un núcleo fiel.
El último movimiento en este sentido ha sido la designación de Mikel Torres como 'número tres' del partido, sólo superado por Jesús Eguiguren y el propio López. El alcalde de Portugalete ha sido nombrado coordinador de áreas, un puesto desde el que tendrá la última palabra en buena parte de las decisiones que adopte la formación. Pero, sobre todo, con esta elección, López se asegura el control del PSE.
En el entorno del lehendakari se admitía que existía el riesgo de que sus obligaciones en el Gobierno vasco le alejasen del día a día del partido. Un distanciamiento que podía dar pie a peligrosas luchas de poder, especialmente si también Rodolfo Ares, su mano derecha durante los últimos años y hasta ayer todopoderoso secretario de Organización, se centraba en la consejería de Interior. Aunque se barajó que el máximo responsable de la Ertzaintza fuese vicesecretario general, López siguió fiel a su estilo. Eliminó esa figura cuando llegó a la cima del PSE en 2002; en el Ejecutivo tampoco tiene vicelehendakari. Nunca tiene 'número dos'. En términos militares, él es el general y por debajo en el escalafón varios coroneles.
La autoridad que adquirió tras el congreso de 2005 -entonces ganó con el 96,7% de apoyo- se ha visto reforzada con su llegada a Ajuria Enea. Su palabra zanja las discusiones. En los días previos al cónclave de esta semana hubo varias escaramuzas internas. Luchas de poder que López cerró con un simbólico puñetazo en la mesa afianzando la figura de Torres.
Red de apoyo
Respetado por la práctica totalidad del partido, el alcalde de Portugalete fue su principal asesor durante varios años y es uno de sus amigos más íntimos. Pero Torres no es el único. Desde su llegada al poder en el PSE, López ha sabido tejer a su alrededor una red de confianza.
Melchor Gil, su cuñado, maneja el aparato de Vizcaya, el más poderoso del partido, desde la secretaría de Organización territorial. A su vez, Eduardo Madina es el 'número dos' del PSOE en el Congreso. El diputado socialista alcanzó este puesto gracias al apoyo del propio José Luis Rodríguez Zapatero, pero también es uno de los más cercanos a López, quien incluso hizo de 'discjockey' en su boda. Además, la relación entre el presidente del Gobierno y el lehendakari es más que fluida. Control del PSE y vía directa con Madrid. A este grupo hay que añadir a Dani Díez, su jefe de Gabinete en Lehendakaritza, perteneciente al mismo círculo de amistades. Los cinco -López, Gil, Torres, Madina y Díez- mantienen una relación que trasciende de la política y es muy anterior a la conquista de Ajuria Enea.
Asegurado ese primer nivel, el secretario general del PSE ha construido una ejecutiva a su medida, permitiendo las habituales luchas territoriales y personales, pero sólo hasta cierto nivel. Únicamente ha intervenido cuando se ha superado el margen de seguridad.
¿El resultado? Una dirección ampliada, con 16 rostros nuevos, y en la que, además de Torres, también cobran peso José Antonio Pastor y Alfonso Gil, también muy cercanos al lehendakari. El primero consolida su papel de portavoz del partido y el segundo se hace con la secretaría de Organización y asume la tareas electorales.
Entre las novedades más destacadas, Cristina González, juntera en Álava, y Miguel Ángel Morales, hombre fuerte del aparato del partido en Guipúzcoa. Carlos Totorika accede a la secretaría de Empleo. En total, cinco alcaldes forman parte de la nueva ejecutiva. López destacó su carácter «municipalista». Fue respaldada por un 94,7% de apoyo.
La fotografía final era el resumen perfecto. López en el centro; a su izquierda, como siempre, Eguiguren; a su derecha, Mikel Torres. Ares, el habitual inquilino de esa posición permanecía emocionado y desplazado a la siniestra de Eguiguren. «Es el cambio», proclamó López.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS